Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Dos semanas de ‘nonstop’ de música clásica en Barcelona

La ciudad celebra su primer festival con 50 conciertos dentro y fuera de las salas

Un concierto de la OBC con su director titular, Kazushi Ono, en el Auditori.
Un concierto de la OBC con su director titular, Kazushi Ono, en el Auditori.

La idea de situar a Barcelona en el mapa europeo de la música clásica se empezó a gestar hace algo más de tres años y al nombre del proyecto, impulsado por Barcelona Global, se le bautizó como Barcelona Obertura. Se trataba de impulsar la coordinación de los principales promotores de música clásica para propiciar una agenda de conciertos interesante para el melómano nacional y especialmente el extranjero. Una de las principales iniciativas para lograrlo se ha plasmado finalmente en el Barcelona Obertura Spring Festival que se celebrará entre el 4 y el 17 de marzo y que concentrará en dos semanas una potente oferta musical de 50 conciertos, 17 de ellos en las salas de conciertos del Auditori, Palau y el Liceo y otros 33 que se abrirán –gratuitamente- a múltiples espacios de los diez distritos de la ciudad: desde Nou Barris a Hostafrancs, desde la cárcel Modelo a la Casa Vicens

Barcelona es referente en la música y el éxito año tras año del Primavera Sound o el Sónar lo demuestran. ¿Y la clásica? Lo cierto es que no lo tiene fácil para situarse como ciudad de destino frente a otras capitales indiscutibles como lo son Viena, París, Londres o Berlín, por citar algunas. “Pero tenemos una gran ventaja; que podemos hacer el tránsito entre una sala de conciertos y otra en un cómodo paseo, sin estar a bajo cero, y pudiendo comer en la terraza de un restaurante”, afirmaba el presidente de Barcelona Obertura, Ramon Agenjo. El festival nace tras varios años en los que Barcelona Obertura ha ofrecido paquetes de conciertos de música clásica-ya programados por el Liceo, el Auditori y el Palau e Ibercàmera- , concentrados en fechas muy cercanas.

El Festival, de momento, sigue con esa filosofía y la programación es la ya prevista en esas tres salas aunque con ajustes en los calendarios para concentrarlos en dos semanas y propiciar, por ejemplo, que coincidan en muy pocos días el barítono Matthias Goerne en el Palau (7 de marzo) , la ópera Rodelinda, de Händel, con figuras de la lírica como el contratenor Bejun Mehta y la soprano Lisette Oropesa en el Liceo (8 de marzo) y el director Kent Nagano al frente de la OBC y con el pianista Jean-Ives Thibaudet al piano en el Auditori (9 y 10 de marzo). O que se pueda asistir a un recital de una de las voces actuales como la de la soprano Iréne Theorin en el Liceo (14 de marzo) o a una especial versión de la Novena Sinfonía de Beethoven en el Auditori, con la OBC, su director titular, Kazushi Ono y la Agrupación Señor Serrano (15,16 y 17 de marzo).

Los programadores de las tres instituciones musicales de la Barcelona coincidían, en la presentación del Festival, que lo que se persigue no es solo lograr dos semanas de programaciones e intérpretes de excelencia sino tener una idea y concepto definido de qué tipo de festival se pretende en ediciones futuras: “De momento hemos logrado sinergias entre tres instituciones que hasta ahora siempre han programado cada una por su lado”, apuntaba Victor Medem, director del proyecto.

Pero si es importante el éxito que tenga el festival en el interior de las salas de concierto, no lo es menos que la ciudad, en su conjunto, lo viva también. Porque salvo contadas excepciones, como el concierto en la playa de la OBC, la función del Liceo a la fresca y los dos de la Mercè, la música clásica no suele salir de las salas de conciertos y es una gran desconocida para buena parte de la ciudadanía. De hecho, esa fue una de las condiciones del consistorio para prestar su colaboración a la iniciativa. De los dos millones de euros de presupuesto del festival, unos 300.000 son aportados por el Ayuntamiento de Barcelona: “La idea del Barcelona Obertura pareció interesante porque, por un lado, se atrae a un turismo cultural de calidad y porque con la expansión en los conciertos abiertos se lograba redistribuir ese esfuerzo”, apuntaba Joan Subirats, comisionado de Cultura del Ayuntamiento que precisó que el sí a la idea partió de su antecesor en el cargo, Jaume Collboni. Los 300.000 euros que se destinan proceden de la tasa turística.

En el Obertura City+, nombre del festival que agrupa 33 conciertos gratuitos –para reservar las entradas en www.barcelonaobertura.com- destacan instrumentistas como el violoncello Pau Codina, que tocará en la cárcel Modelo (7 de marzo) y en la Casa Batlló (8 de marzo), la soprano Mercedes Gancedo en el Centre Cívic Torre Llobeta (9 de marzo), el Cosmos Quartet en el Monasterio de Sant Pau del Camp (9 de marzo) o la maratón de conciertos que se hará en diferentes espacios del MNAC el 16 de marzo.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >