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OPINIÓN i

Luis Fuertes en el recuerdo

Impulsó el proceso de unidad socialista que culmina en 1978 con la creación del PSC y fue diputado entre 1977 y 1982

Luis Fuertes fue durante toda su vida sindicalista, ugetista y socialista, convencido y activo que luchó por los derechos de los trabajadores y las personas más desfavorecidas. Nacido en 1948 como leonés (Boisan, León), sin perder sus orígenes, se transformó en un catalán de adopción a partir de su llegada a Barcelona con 19 años. Su ideología obrerista y socialista le hizo sentirse siempre como ciudadano del mundo. Al poco de llegar ingresa en la Hispano Olivetti. Allí entrará en contacto con la lucha sindical organizada y se incorporará a la misma, afiliándose a la UGT y la Federación Catalana del Partido Socialista.

Aunque él ya era ugetista y socialista, incluso antes de saber qué era la UGT o el Partido Socialista o de que Camilo Rueda —quien sería durante el resto de su vida un inestimable amigo y compañero— lo afiliara al sindicato. Él mismo lo reconocía cuando explicaba que fue un viejo militante de la CNT de la Olivetti quien le descubrió que lo que decía y defendía de forma natural y espontánea era lo mismo que defendía el sindicato de orientación socialista.

Luchador y un organizador sindical nato, su activísimo le lleva a ser sancionado en 1972 y 1974 y despedido en 1975 de Olivetti por impulsar huelgas donde además de las plataformas reivindicativas elaboradas por los trabajadores también se defendía que fueran negociadas por representaciones elegidas directamente en asamblea y no por los miembros del jurado de empresa, diferenciándose así de la estrategia que entonces defendía CC OO respecto al aprovechamiento del sindicato vertical franquista.

Convencido de que sin libertad sindical el movimiento obrero sólo produciría movilizaciones potentes y espontáneas, pero bastante localizadas, y organizaciones poco estables por la represión franquista, defiende que la lucha sindical y política eran “dos raíles” de una misma vía hacia una sociedad más prospera y justa. Por eso, junto a otros ugetistas y socialistas, organiza la UGT y el Partido Socialista, coordinando los grupos que surgían en Pegaso, Maquinista, Macosa, SEAT o la Benavent, entre otros.

El 20 de junio 1976, con 28 años, fue elegido secretario general de UGT de Catalunya, cargo que ostentará los seis años siguientes. Esa asamblea de Terrassa significó la refundación de un sindicalismo libre y democrático de orientación socialista.

En un contexto de profunda incertidumbre política, crisis económica, disolución del sindicato vertical y fragmentación del movimiento obrero en una multiplicidad de sindicatos muy politizados y competitivos entre ellos, Luis Fuertes encabeza la reconstrucción y consolidación de un sindicalismo fuerte y representativo, haciendo de UGT una de las dos fuerzas sindicales más representativas en las elecciones sindicales e incorporando a miembros de otros sindicatos, especialmente de la USO. Luis Fuertes participó e impulsó el proceso de unidad socialista que culmina en 1978 con la creación del PSC como confluencia del PSC Congrés, del PSC Reagrupament y de la Federación Catalana del Partido Socialista, con el que llegó a ser diputado en el Congreso entre 1977 y 1982, le toca vivir la traslación de las tensiones internas en el espacio socialista catalán a la UGT.

Bajo su dirección, esta versión de la tradicional “guerra de las Rosas” entre sindicatos y partidos socialdemócratas se resolverá mediante el reconocimiento del respeto mutuo por la autonomía de cada organización en relación con la otra. Tras dejar la dirección de la UGT catalana se desplaza a Sudamérica y Centroamérica, primero en calidad de agregado laboral y después como cooperante de Sindicalistas Solidarios o delegado de la OIT para ayudar al fortalecimiento del sindicalismo latinoamericano en su pelea por un trabajo digno.

Retorna a Barcelona afectado por un cáncer en septiembre del 2017, cuando el estallido del movimiento independentista, contra el que se manifestó por lo que supone de atentado contra la solidaridad de clase que siempre defendió. Aquí fallece el agosto del año pasado.

Josep Maria Rañé fue consejero de Trabajo e Industria de la Generalitat entre 2003 y 2006 y presidente del Consell de Treball de 2008 a 2014.

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