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Felipe González y Miquel Roca reivindican la Constitución en Barcelona y la necesidad de reformarla

El expresidente y el exdirigente nacionalista constatan la dificultad para modificar la Carta Magna

Miquel Roca, Felipe González y la periodista Mònica Terribas.
Miquel Roca, Felipe González y la periodista Mònica Terribas.

El expresidente del Gobierno español Felipe González y el exdirigente del nacionalismo catalán Miquel Roca, han defendido este lunes por la noche en Barcelona la vigencia de la Constitución y la necesidad de reformarla, aunque también han coincidido en la dificultad que plantea en la actualidad esa modificación del texto.

González y Roca, que fue uno de los ponentes que redactó la Carta Magna, han participado en un debate conducido por la periodista de Catalunya Ràdio Mònica Terribas bajo el lema La Constitución Española de 1978. Vigencia y futuro, organizado por la Delegación del Gobierno en Cataluña con motivo del 40 aniversario de su aprobación en referéndum.

El exmandatario español ha cargado contra las “posiciones irredentistas” y ha reclamado una modificación de la Carta Magna “para los próximos 30 años”, al tiempo que ha censurado a los partidos que se niegan a la modificación. “No estamos hablando de las tablas de la ley”, ha dicho González, quien ha hecho una defensa de la importancia histórica del texto. “Es lo menos malo que nos ha pasado desde 1812 hasta hoy en cuanto a marco de convivencia”, ha dicho. En su opinión, la reforma pasa primero por “discutir sobre los retos de futuro antes que sobre utopías regresivas”

“Me siento muy orgulloso de aquella etapa negociadora y me parece bien que haya gente que critique la Constitución, pero ningún problema que nos encontremos en la actualidad tiene su origen en el hecho constitucional”, ha dicho Miquel Roca, quien ha admitido, sin embargo, que “el espíritu constituyente” de 1978, referido al consenso político de entonces, “ha quedado muy tocado”. Por eso se ha preguntado si solo habría que constatarlo o intentar recuperarlo.

González ha admitido que “es verdad que no se dan las condiciones para la reforma”, en alusión a la falta de la mayoría de tres quintos del Congreso que se exige. “¿Alguien cree que se puede convivir desde posiciones irredentistas enfrentadas que se quieren imponer”, se ha preguntado el expresidente. “Entonces renunciamos a seguir viviendo en las trincheras para vivir juntos. Los que nunca tuvieron necesidad de estar en las trincheras, las están cavando para descalificar al otro”, ha añadido.

La situación política catalana y el desafío independentista han sobrevolado en todo el debate y González ha sido muy crítico con los que “apelan a la democracia contra las reglas establecidas por la democracia”. Por eso ha considerado que “esto no tiene arreglo salvo que aprendamos a dialogar” y ha vaticinado que, de haberse producido en los años 30 del siglo pasado las jornadas del 6 y 7 de septiembre de 2017, en que el Parlament derogó de facto la Constitución y el Estatut, “se habrían producido mil muertos”.

Roca se ha mostrado también muy contundente con algunos descalificativos que pronuncian determinados dirigentes, que “van repartiendo carnés de fascistas”, y ha clamado por el respeto al derecho y el marco legal. El que fuera portavoz de Minoría Catalana en el Congreso ha recordado que “nunca antes una Constitución se había refrendado en referéndum en España”, al tiempo que ha recordado que “muchas constituciones europeas no las ha votado nadie” y que España es el Estado más descentralizado del continente.

El debate ha sido seguido por más de 300 personas y entre los asistentes figuraban el expresidente de la Generalitat José Montilla; el candidato a la alcaldía de Barcelona Manuel Valls, y el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, la exministra Leire Pajín, además de representantes de todos los cuerpos policiales y del Ejército.

González ha advertido de los riesgos de que el independentismo vuelva a saltarse el marco constitucional y se ha mostrado totalmente en contra de que se celebre un referéndum de autodeterminación. “Si alguien rompe las reglas por aquí, está legitimando que se rompa por allá y yo no quiero meter el germen de la autodestrucción en la Constitución en la que yo participé”, ha dicho. al tiempo que precisado que no quería responsabilizar solo a una parte de la pérdida del diálogo. En esa línea, Roca ha reprochado la cerrazón en negarse a negociar con el Gobierno si no se reconocía el derecho a celebrar un referéndum. “Nunca se llega al acuerdo final por el final, siempre es por etapas”, ha dicho.

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