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Las pruebas de recuperación de la ESO vuelven a junio

Bargalló fulmina la medida de Rigau de hacer estos exámenes en septiembre

Alumnos del instituto público Montserrat, en Barcelona.
Alumnos del instituto público Montserrat, en Barcelona.

Los estudiantes de secundaria no volverán a pasarse el verano estudiando para recuperar en septiembre las asignaturas suspendidas durante el curso. El consejero de Enseñanza, Josep Bargalló, ha devuelto al mes de junio la convocatoria extraordinaria para examinarse de las materias pendientes. Con esta medida, que Enseñanza achaca a una consecuencia lógica de la orden de evaluación” de Secundaria aprobada hace unos meses, Bargalló da marcha atrás a una directriz impulsada en 2012 por su antecesora, Irene Rigau. El consejero dijo ayer que no ha dado buenos resultados.

“La desaparición de las pruebas de septiembre en la ESO es una consecuencia lógica del orden de evaluación. Ahora no evaluamos la memoria, sino las habilidades, aptitudes, conocimientos y trabajo de grupo en clase. Por eso no tiene ninguna lógica de existencia”, apuntó ayer el consejero. Bargalló se refiere al nuevo sistema de evaluación por competencias implantado en la secundaria desde este curso y que valora a los alumnos según la adquisición de conocimientos. La convocatoria de septiembre se sustituirá por otra extraordinaria en el mes de junio, después de los tradicionales exámenes de final de curso.

“Si evaluamos por competencias, con una evaluación continua, con trabajos de grupo en clase, con autoevaluaciones de alumnos y profesorado a partir de una firma, el examen de septiembre solo tiene lógica en marco de una evaluación memorística”, zanjó el consejero de Enseñanza. Según el departamento, esta medida era una demanda de los centros desde hace años.

Bargalló cargó, además, contra la convocatoria extraordinaria de septiembre, presente en el sistema catalán desde que la pusiese en marcha en 2012 la entonces consejera Irene Rigau. “Evaluando los exámenes que se hacían ahora con los grupos más vulnerables y con más problemas, no había ningún avance significativo, no aportábamos nada y, además, sí comportaba dificultades de gestión de los centros”. El consejero aseguró que este cambio permitirá arrancar el curso en septiembre “más claramente”.

Prueba personalizada


La nueva convocatoria extraordinaria para recuperar las asignaturas pendientes del curso pasará a ser en junio, después de los exámenes finales del último trimestre. “Habrá un nuevo proceso de examen, una segunda oportunidad que será más efectiva y que valorará aquellos aspectos en los que los alumnos no hayan alcanzado las competencias requeridas”, explicó Bargalló, y concretó que la prueba de junio “consistirá en una prueba personalizada, no memorística, que medirá si el alumno ha alcanzado la competencia específica”. 

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