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Un bus hasta el Lejano Oeste

La nueva línea de la Empresa Municipal de Transportes articula El Cañaveral, nuevo barrio de Vicálvaro, con el intercambiador de Alsacia

El servicio especial de autobuses a su paso por El Cañaveral.
El servicio especial de autobuses a su paso por El Cañaveral.

Marcial Martín lleva dos años viviendo en “el lejano Oeste”. Así se refiere a El Cañaveral, que se convirtió en un nuevo barrio de Madrid en 2016, tras dos décadas de espera. El Ayuntamiento firmó entonces el acta de recepción de obras, pero la zona sigue huérfana de equipamientos públicos a pesar de que ya cuenta con 3.000 vecinos. Aquellos que no disponen de vehículo propio lo tienen complicado para moverse. Este miércoles la Empresa Municipal de Transportes (EMT) estrena una línea regular para tratar de solucionar el problema.

La nueva línea de EMT conectará El Cañaveral, el nuevo barrio de Vicálvaro, con el intercambiador de Alsacia, donde hay transbordos a la línea 2 de Metro y a las líneas 70, 106, 140 y E2 de EMT. Encajonado entre la M-45, la R-3 y el distrito al que pertenece, Vicálvaro, a sus moradores les resulta más fácil trasladarse hasta Coslada (por su cercanía) que llegar a cualquier punto de la capital.

Media hora es el tiempo que se tarda ahora desde la estación de Alsacia hasta El Cañaveral. "Antes salía del trabajo a las 15.30 y tenía que esperar hasta las 17.00 para llegar a mi casa. Con este nuevo autobús voy a ahorrar mínimo una hora cada día. Era muy necesario en el barrio”, comenta Daniel Costa, un vecino de El Cañaveral que se enteró de la noticia a través del grupo de Whatsapp de su urbanización.

La llegada de la línea de autobús no solo servirá para reducir los tiempos de traslado. También supondrá un alivio para los bolsillos de la gente que lo usará. “El autobús verde es zona b, por lo que es más caro y para coger este autobús azul sirve con el abono de transporte, así que voy a poder ahorrar 22 euros cada mes” comenta Marta Valverde. Su hija vive en una urbanización en El Cañaveral y cogió el autobús por primera vez este miércoles para ir a visitarla. 

Esta nueva línea ha sido presentada este martes de la mano de la delegada del Área de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Inés Sabanés; el concejal de la Junta Municipal del Distrito de Vicálvaro, Carlos Sánchez Mato; y el gerente de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid, Álvaro Fernández Heredia.

Aunque todavía muchos vecinos del barrio desconocen el servicio. “La gente todavía no sabe que existe este autobús. Vamos casi vacíos, tendrán que pasar unos días”, ha afirmado una conductora del EMT. Varios vecinos reconocen que no sabían que un nuevo autobús llegaría a sus calles, aunque se muestran contentos al conocer la noticia.

El proyecto de El Cañaveral surgió en el Plan General de Ordenación Urbana de 1997. Ha sido un proceso largo, con años en los que las obras llegaron a estar completamente paradas por falta de financiación. De momento solo se han construido 2.000 de las 14.000 viviendas previstas, pero solo la mitad de ellas están ocupadas. Sin embargo, el número de edificios sigue creciendo: “Ahora están construyendo 3 nuevas urbanizaciones” afirma Monica Sandoval, vecina del barrio.

“En las próximas semanas entregarán otras 800 casas”, avanza José Luis Barba, secretario de la Asociación de Vecinos de El Cañaveral. Esto supone que el número de habitantes se multiplicará. La llegada del autobús supone “un pasito” más en la normalización del barrio, en cuyas calles se puede ver gente paseando y corriendo, aunque por el momento el tráfico es exiguo. “Es la pescadilla que se muerde la cola: si no hay autobús no viene la gente y si no viene la gente no ponen autobús”, se queja Barba. Y añade: “Hasta ahora solo disponíamos de una lanzadera hasta la estación de Cercanías de Coslada cada hora que tuvimos que solicitar al Consorcio de Transportes”.

La nueva línea urbana aliviará la situación. Funcionará como Servicio Especial y partirá del intercambiador de Alsacia a las 5.30. Discurrirá por los distritos de San Blas y Vicálvaro hasta llegar hasta El Cañaveral, donde tendrá tres paradas, la última en la Avenida Blas de Lezo. La circulación en dirección opuesta comenzará a las 6.00 y el último servicio, que se ofrecerá con intervalos de 20 minutos, saldrá a las 23.30. Se dedicarán cuatro vehículos los días laborables; dos los domingos y festivos. “Asignaremos un número definitivo a la línea cuando el servicio esté consolidado. La urbanización crece y eso significa que hay que modificarlo y adaptarlo”, explica un portavoz de la EMT.

“Cuando hay desarrollos urbanísticos nuevos el consorcio espera que haya una mínima ocupación para llevar autobuses. Es la junta de compensación o la de distrito la que informa de esta, pero no es necesario una petición oficial”, reconoce este portavoz. Una situación similar a la que ya vivieron los vecinos de Valdebebas. El primer autobús llegó en 2014 y hoy, cuatro años más tarde, cuentan con otras dos nuevas líneas y un búho (servicio nocturno).

“El autobús no es la solución. No tenemos centro de salud ni colegios. Los niños van a diferentes centros de la capital o a Coslada y los padres han tenido que hacer grupos para llevarlos en su coche”, insiste Barba. “El barrio aún es deficitario, pero hay que entender que es incipiente y que hay que ir poco a poco”, destaca Marcial Martín. Califica de “fantástica” la llegada del autobús y asegura que “aún hay gente que ha comprado el piso y no ha venido”.

Carlos Sánchez Matos, concejal y presidente del distrito de Vicálvaro afirma que la nueva línea de autobús “es un hito importantísimo”. Y subraya: “Al fin se conecta El Cañaveral con el resto del distrito. Pero no es suficiente. Hemos mantenido reuniones con asociaciones y propietarios y avanzado en la posibilidad de que la Junta de Compensación asuma la construcción de una escuela infantil y otras dotaciones. El nivel de desatención de la Comunidad es indignante: no se pueden aprobar desarrollos urbanísticos y dejar a los vecinos aislados”.

También se prevé que entre los meses de octubre y noviembre se pongan en marcha dos ampliaciones, la línea 138 (Cristo Rey-Aluche) que prolongará su itinerario hasta el barrio de San Ignacio para facilitar la conexión de esta área con el intercambiador de Aluche y con el hospital de referencia de sus vecinos, y la línea 210 Manuel Becerra-La Elipa que alargará su trayecto hasta Diego de León para facilitar el acceso de los vecinos de La Elipa al Hospital de la Princesa.

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