Así fue la persecución por tierra y aire para capturar al oso ‘Goiat’ y cambiarle la batería del GPS

Los agentes rurales catalanes disparan un dardo tranquilizante al plantígrado, que aniquila al ganado a ambos lados del Pirineo, para instalarle la batería de su GPS

Por tierra y aire para capturar al rebelde Goiat. El oso pardo (Ursus arctos), que aniquila al ganado a ambos lados del Pirineo, fue noqueado ayer con un dardo tranquilizante en las montañas del Valle de Arán para cambiarle la batería su collar GPS, que estaba a punto de agotarse. Fue necesario un equipo de 15 personas para dormir al problemático plantígrado. En la operación participó hasta un helicóptero de los agentes rurales catalanes, la primera vez que se utiliza en un operativo de estas características en los Pirineos.

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Esta medida era una prioridad del Departamento de Territorio y Sostenibilidad del gobierno catalán debido al sobredimensionado ímpetu depredador de este ejemplar capturado en Eslovenia y liberado en 2016 en el Parque natural del Alt Pirineu en Isil (Lleida) en el marco del programa europeo de reintroducción del oso pardo Pyroslife 2015-2018. Sus reiterados ataques a la ganadería han recrudecido en los últimos meses el conflicto abierto entre ganaderos y el Gobierno catalán sobre la reintroducción de la especie, iniciada hace ya más de 20 años. La captura se ha conseguido en el segundo intento, después de que el pasado viernes se intentara sin éxito. 

La medida estaba anunciada desde hace meses, y si no se hizo hasta ayer fue porque Goiat estaba, al menos desde julio, en los pirineos franceses. Francia no mostró predisposición para participar en la captura, explican fuentes del departamento. Por esto, la Generalitat ha aguardado todo este tiempo a que el oso cruzara las montañas a territorio catalán para capturarlo. Tenerlo localizado era clave mientras se decide qué hacer con el animal, ya que la presión de los ganaderos forzó a que el Govern anunciara en julio su intención de “capturar y trasladar” a Goiat, que muestra una voracidad fuera de lo común, según los expertos. Solo él protagonizó 27 ataques a la ganadería en los Pirineos catalanes y franceses hasta el pasado 31 de agosto. Las bajas causadas por el plantígrado (22 ovejas, una cabra, nueve caballos y ocho colmenas de abejas), representan entre el 30 y 40% de los ataques de oso pardo en la zona. 

En cualquier caso, la que sería la primera expulsión de un plantígrado de los Pirineos no se materializará hasta que no se apruebe un protocolo consensuado con otras Administraciones con competencias en el Pirineo para “fijar los criterios” sobre cómo proceder ante comportamientos “anómalos” de animales como Goiat. "Todo sigue su curso, y el protocolo se está consensuando", añaden fuentes del departamento, que insisten en que el cambio de la batería del GPS no cambia ni un ápice el plan del Govern. En 2017, las indemnizaciones por daños causados por osos fueron de 33.000 euros, el triple que el año anterior, según datos de la Generalitat. 

Después de dormir al oso Goiat, los técnicos le sacaron muestras y le cambiaron el collar. Cuando despertó, se comprobó con éxito el correcto funcionamiento del nuevo dispositivo. Goiat ya vuelve a pasear por los Pirineos catalanes. Aunque ahora, el Departamento confía en que no cause tantos problemas. En las próximas semanas, comenzará su plácido periodo de hibernación. 

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Sobre la firma

Carlos Garfella

Es redactor de la delegación de Barcelona desde 2016. Cubre temas ambientales, con un especial interés en el Mediterráneo y los Pirineos. Es graduado en Derecho por la Universidad de las Islas Baleares, Máster en Periodismo de EL PAÍS y actualmente cursa la carrera de Filosofía por la UNED. Ha colaborado para otros medios como IB3 y Ctxt.

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