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La Dehesa de la Villa se queda sin terrazas: cierra La Paloma tras 47 años

El Ayuntamiento espera sacar nuevos concursos en primavera

Simón González, propietario del restaurante La Paloma, junto a su mujer, Juani en la entrada del mismo.rn rn rn rn Ampliar foto
Simón González, propietario del restaurante La Paloma, junto a su mujer, Juani en la entrada del mismo.

“Mi nostalgia a partir de hoy será mirar desde mi casa y ver La Paloma cerrada”, cuenta Simón González Cilla, nacido en Burgos y madrileño de adopción. En una esquina de la Dehesa de la Villa -la de calle Pirineos con Francos Rodríguez- se encuentra el restaurante La Paloma, un quiosco que lleva ahí casi medio siglo, pero que no llegará a cumplirlo. El 30 de septiembre, González se jubila tras 47 años en el negocio.

Restaurante La Paloma.
Restaurante La Paloma.

En 1972, con 22 años y recién salido del servicio militar, comenzó junto a su mujer, Juani, la andadura del “quiosco”, como ellos se refieren a su negocio. Le pusieron La Paloma en homenaje al centro escolar de la zona (ahora de Formación Profesional), cuenta.

“Los vecinos se han ofrecido a hacer manifestaciones para que no cierre”, dice González. Pero ellos admiten que quieren jubilarse y quieren dedicar el tiempo que les queda lúcidos a vivir. Pero sus clientes siempre van a recordar el emblemático pincho de tortilla y el conejo del menú.

Restaurante La Paloma.
Restaurante La Paloma.

 Actrices como Ana Duato, presentadores de televisión como Ramón García o políticos como Miguel Sebastián han sido algunos de los famosos que han frecuentado la clásica barra de este local. También, la actriz, Carmen Maura y la cantante, Ana Torroja, “que es muy maja”, dice González, son algunos de los personajes que llenaron de vida este local.

González recuerda que cuando empezaron dejaban que la gente trajera su propia merienda y pidieran solo la bebida. “A esos comensales los llamábamos merendolines", recuerda Juani, como la llama de cariño su esposo. El camarero sirve uno de sus últimos cafés: “Yo tengo que cerrar, ya no hay vuelta atrás. Ahora vamos a vivir la vida que no tuvimos a los 20 años”. Aún así, el hostelero admite que “no pierde la esperanza de que el Ayuntamiento lo saque pronto a concurso para verlo renacer”.

 La Dehesa de la Villa, sin terrazas al menos hasta primavera

González empezó a trabajar en el restaurante La Paloma en 1972 junto con otros ocho quioscos: El Barrachina, El Osendi, El Mirador, Los Gabrieles, El Recio, El Narcea y El Suma. Todos sus compañeros han tenido que cerrar porque las condiciones eran cada vez más complicadas, cuenta González.

Restaurante La Paloma.
Restaurante La Paloma.

Al final, solo quedaron abiertos El Narcea -que cerró el año pasado y no ha vuelto a tener dueño- y La Paloma, que se despide este mes. La Dehesa se queda sin bares y el parque, de paso, sin aseos para sus visitantes. “Yo no he animado a mis hijos a seguir con el restaurante por las condiciones del Ayuntamiento”, dice González, que tiene dos hijos y dos nietos que "han crecido" en el local.

“Son muchos los inconvenientes de este tipo de establecimientos. En un restaurante normal hay aforo limitado y saben con cuánta gente pueden contar, más o menos”. Sin embargo, aquí dependen de la climatología: “Pasamos de atender 250 personas a la hora de comer a no recibir a nadie”.

Fuentes del Ayuntamiento indican que se está preparando el nuevo pliego de condiciones para sacar los nuevos concursos de los quioscos porque las actuales concesiones han finalizado. “Esperamos que en primavera, ya puedan volver a estar operativas”, aseguran estas fuentes. De momento, este otoño y este invierno, la Dehesa se queda sin sus "quioscos".

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