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El alcohol es la droga que genera más tratamientos por adicción desde hace 20 años

Salud detecta un repunte del inicio de tratamientos por cocaína, que representa el 22%, por la reincidencia de los consumidores

Adolescentes beben alcohol en un parque.
Adolescentes beben alcohol en un parque.

A pesar de la tolerancia de la sociedad hacia el alcohol, esta droga es, desde hace 20 años, la que genera más inicios de tratamiento por adicciones en Cataluña, según el Departamento de Salud de la Generalitat, que ha alertado este lunes de los peligros de esta sustancia, la quinta causa de muerte en esta comunidad autónoma. En 1997 superó a la heroína en inicios de tratamiento, y desde entonces los consumidores de alcohol que acuden a la red de drogodependencia han crecido hasta los 5.952 casos de 2017. La cifra, un 6,6% menor que la del año anterior, sigue estando lejos de los drogodependientes que inician tratamiento por cocaína, la segunda sustancia en la clasificación, que representan el 22% del total. Salud ha alertado de que hace dos años que se vive un repunte de las personas que solicitan tratamiento para esta droga, aunque ha matizado que no son nuevos consumidores, sino que en el 60% de los casos son reincidentes.

El alcohol representó en 2017 el 43% de los 13.716 inicios de tratamiento en la red pública. La cocaína el 22%, la heroína el 12,79% y el cannabis el 12,43%, según los datos presentados por el secretario de Salud Pública de la Generalitat, Joan Guix, y por el subdirector de Drogodependencias, Joan Colom. El tabaquismo solo representó el 3,86% de los casos, aunque los responsables del departamento remarcaron que no es representativo del problema del consumo del tabaco, ya que solo acuden a la red de drogodependencia los fumadores con una adicción más grave, mientras que los demás se quedan en los equipos de prevención en atención primaria.

El subdirector de Drogodependencias ha asegurado que el problema del alcoholismo está muy extendido, y que, a pesar de la aceptación social y de la baja percepción de riesgo, se trata de una droga que "provoca muchos daños a terceros, como accidentes, violencia y el síndrome alcohólico fetal", además de afectar a varios ámbitos de la vida, como el trabajo y las relaciones. Colom ha recordado que la red de drogodependencia solo atiende entre el 20 y el 25% de las personas con problemas con el alcohol. El perfil del adicto al alcohol es un hombre (en el 75% de los casos) de 46 años y que lleva casi 27 años consumiendo, un tiempo muy largo antes de buscar ayuda que se explica por la percepción de que no existe riesgo de adicción.

Además, el 84% de las atenciones en Urgencias que tienen que ver con las drogas son por consumo de alcohol. En 2017 hubo 1.300 menores que acudieron a Urgencias con una intoxicación por esta sustancia. Los responsables del departamento también han recordado que casi el 20% de la población tiene un consumo de riesgo. Se considera consumo de riesgo de alcohol cuando se da en menores de 16 años, o cuando se toman unas 4 consumiciones diarias tipo cerveza o vino en hombres y dos en mujeres, ha explicado Colom, que ha añadido que a menudo se dan cinco bebidas en un fin de semana, y aunque consumo de riesgo no es alcoholismo, sí que es algo que hay que trabajar para reducir.

Guix ha destacado que las adicciones son una enfermedad y "hace falta superar estigmas para poder tratar a los enfermos". Este estigma es doble en mujeres, porque según Salud existe el estereotipo que hace que esté peor visto el consumo de drogas entre mujeres, lo que hace que se esconda y no se trate. El subdirector de Drogodependencia ha destacado que hace falta mayor concienciación y ha asegurado que los tratamientos "funcionan".

Sobre el consumo de heroína, Colom ha afirmado que los datos no recogen un aumento del consumo de esta sustancia. Solo el 12% de las 1.754 personas que acudieron a un centro para iniciar un tratamiento lo hicieron por primera vez; los demás son reincidentes.

La atención especializada en drogodependencias en Catalunya tiene 62 centros de atención ambulatòria —los centros de atención y seguimiento, CAS—  y cuenta también con servicios de reducción de daños, como 16 centros y 11 salas de consumo, que han atenido a 6.243 usuarios, y aunque se han dado 157 sobredosis en 2017, ninguna terminó en muerte. El 37% de los pacientes atendidos en la red pública es positivo en VIH y el 64% ha sido expuesto al virus de la hepatitis C. Guix ha remarcado el papel de los centros de reducción de daños en la prevención de enfermedades, que han distribuido 528.209 jeringas estériles en un año.