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Una mujer encadena tres días a su hija de 15 años a una ventana “desbordada” por sus fugas

El fallo contempla como atenuante que actuó por un “arrebato” ante la “actitud de riesgo” de la menor

La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Castellón ha condenado a un año y medio de prisión a una mujer por un delito de detención ilegal tras atar durante tres días con una cadena a su hija de 15 años a una reja de hierro de la ventana de su habitación. Fue en el domicilio familiar en la capital de La Plana y aseguró haber actuado así al verse “desbordada” por las constantes fugas de la menor. La privación de libertad no será aplicable si la procesada no delinque en un plazo de tres años.

La fiscalía pedía para la acusada cuatro años y seis meses de cárcel e inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad durante el tiempo de la pena. La mujer reconoció los hechos en el juicio celebrado el pasado 10 de julio, donde fue condenada por sentencia in voce a la pena ahora ratificada, tras el acuerdo de conformidad alcanzado por su defensa y el ministerio público.

La sentencia hecha pública este martes por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) reconoce como “circunstancia atenuante muy justificada” que la mujer actuó así por un “arrebato”. Fue, dice, “debido al desbordamiento psicológico sufrido por la actitud y comportamientos de riesgo que viene presentando su hija”, entre los que cita “hurtar, no ir al instituto o escaparse de casa por las noches”.

El fallo reconoce como hechos probados que el día 19 del pasado mes de septiembre la ahora procesada, de 33 años y con antecedentes penales no computables, ató con una cadena a su hija, que en ese momento tenía 15 años. Sujetó con ésta una parte del tobillo de la menor y ató el otro extremo de la cadena a la reja de hierro de la ventana de su habitación, “impidiéndole así su libertad ambulatoria”.

Tres días después, el 21 de septiembre de 2017, la niña encontró un teléfono móvil sin tarjeta con el que pudo llamar a los servicios de emergencias. Agentes de la policía y efectivos de bomberos se personaron en la vivienda y procedieron a liberar a la menor.

Según la sentencia, la acusada actuó de esta forma tras sufrir un “arrebato” debido al “desbordamiento psicológico” que le provocaba el comportamiento de su hija, que se ausentaba con frecuencia de clase y se escapaba de casa.

El auto indica además que la ejecución de la pena privativa de libertad impuesta se suspende durante tres años siempre que la acusada no delinca durante este margen de tiempo y notifique al tribunal cualquier cambio de domicilio.