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El exceso de velocidad dispara un un 42% los muertos en la carretera

En el primer semestre, 92 personas han perdido la vida en accidentes de tráfico

Accidente en Molló el pasado octubre, donde murieron cuatro personas.
Accidente en Molló el pasado octubre, donde murieron cuatro personas. EFE

Cataluña está en “situación de emergencia viaria”. En el primer semestre, 92 personas han muerto en las carreteras. La cifra supone un incremento del 42% respecto al mismo periodo del año anterior (65). “Se configura un escenario alarmante”, resumió el intendente Vicenç Gasulla, jefe de movilidad de los Mossos, a las puertas de los meses más complicados en las carreteras. Cataluña es la comunidad autónoma en la que más crece la siniestralidad, mientras que el cómputo global en España se mantiene estable (-1%), con 584 muertos hasta el 10 de julio.

Los alarmantes datos, con un muerto cada dos días de media en las carreteras catalanas, reflejan que el mayor incremento se da durante el fin de semana (90%), de 21 a 40 víctimas. Eso provoca que haya accidentes con diversas víctimas, porque los vehículos suelen viajar con mayor ocupación los fines de semana. También se detecta un incremento notable de accidentes con un único vehículo implicado durante los festivos (12 casos).

En cifras globales, las personas mueren más en accidentes en días laborales (52), algo que Interior atribuye a una mayor movilidad, después de la recuperación económica. Tarragona es la provincia donde más han crecido las víctimas mortales (130%), con 23 muertos frente a los 10 del año anterior en el mismo periodo.

Interior achaca el aumento de accidentes con víctimas mortales a tres elementos: exceso de velocidad (11% más), consumo de alcohol y drogas (12% más) y distracciones al volante, en ese mismo orden. “Los tres factores principales no tienen nada que ver con la inversión en carretera”, defendió el director de Servicio Catalán de Tráfico (SCT), Juli Gendrau, sobre el estado de las vías interurbanas.

El consejero del Interior, Miquel Buch, apeló a “la responsabilidad individual de los conductores” al volante. “Hay personas que mueren por culpa de gente que decide correr más, beber o distraerse”, lamentó. El uso del teléfono móvil es uno de los elementos fundamentales de la distracción al volante, que es un factor coincidente en los accidentes. “Leer un whatsapp cuando estás conduciendo puede significar que sigas vivo o no. El whatsapp se tiene que esperar. La necesidad de ver el teléfono constantemente tiene que quedar fuera del coche”, añadió el consejero catalán. La distracción es el “factor más destacado” en todos los accidentes de este año, con un 24% de incidencia sobre todos los factores.

Las alertas se dispararon durante el primer trimestre del año, cuando los muertos en las carreteras catalanas aumentaron un 72% respecto al año anterior (de 29 a 50). En ese momento, se puso en marcha un plan específico de contención para intentar reducir la siniestralidad. Los Mossos intensificaron el patrullaje en 103 tramos concretos, donde se concentraban los accidentes. Eso redujo el crecimiento en el segundo trimestre a un 17%.

La prioridad ahora es mantener el mismo plan operativo hasta octubre, teniendo en cuenta que los meses de verano son especialmente complicados en las carreteras. Además, Buch anunció la puesta en marcha de tres nuevos radares de tramo (que se suman a los 27 existentes): dos en la A-2, entre Jorba y Argençola, y uno en la AP-7, entre Santa Perpetua y Mollet del Vallès. Además, se potenciará la separación en las carreteras de doble sentido, en vías como la C-55 o la C-16. “Preferimos colas a muertos”, subrayó Buch.

Los colectivos vulnerables, que incluyen los motoristas, los ciclistas y los peatones, no presenten una problemática especialmente preocupante en relación a 2017. En las carreteras catalanas murieron 21 motoristas frente a los 20 del mismo periodo del año anterior. A 31 de junio, no había muerto ningún ciclista en las carreteras catalanas. Los peatones registran un aumento de la siniestralidad del 200 por cien, pero porque se mantienen en unas cifras absolutas bajas: de 2 en 2017 a 6 en 2018.

A la cabeza con Valencia

En los datos generales que maneja la Dirección General de Tráfico (DGT), Cataluña y la Comunidad Valencia registran los peores datos de siniestralidad con un incremento del 42%, y el 36% (de 47 a 64 muertos), respectivamente. Andalucía, otras de las comunidades con más kilómetros de vías interurbanas, logró una disminución del 17% (de 104 víctimas a 86).

En general, los expertos atribuyen a diversos factores el aumento de la siniestralidad que rompe la tendencia a la baja de los últimos años. La mayor movilidad, tras la recuperación económica, se suma al fin del efecto del endurecimiento del código penal en cuanto al consumo de alcohol y el permiso de conducir por puntos. También señalan el envejecimiento del parque automovilístico, una menor inversión en las carreteras, y el uso de los smartphones al volante.