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El delegado del Gobierno en Euskadi defiende un “acercamiento progresivo” de los presos de ETA

Jesús Loza afirma en su estreno en el cargo que es "necesaria" una reformulación de la política penitenciaria

Jesús Loza (izquierda), nuevo delegado del Gobierno en el País Vasco, saluda hoy en Vitoria a su antecesor, Javier de Andrés.
Jesús Loza (izquierda), nuevo delegado del Gobierno en el País Vasco, saluda hoy en Vitoria a su antecesor, Javier de Andrés. EFE

Jesús Loza se ha estrenado este lunes como delegado del Gobierno del País Vasco con una defensa clara de una nueva política penitenciaria que abra la vía a un "acercamiento progresivo e individualizado" de los presos de ETA. En su primer discurso al estrenarse en el cargo ha apoyado medidas que favorezcan la "convivencia" entre vascos y la "reinserción" de los reclusos de la banda, aunque ha defendido que cualquier cambio en el tratamiento de los presos se haga cumpliendo "escrupulosamente la ley".

El socialista Loza ha prometido hoy su cargo como delegado del Gobierno en Euskadi en presencia de su antecesor, el popular Javier de Andrés, el portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, y de numerosos representantes de PSE-EE, entre ellos su secretaria general, Idoia Mendia, ante quienes ha recordado que proviene de "una cultura de pacto" que le llevará a actuar con "humildad" para "escuchar, dialogar y buscar la cooperación entre las instituciones vascas".

La nueva etapa que Loza pretende abrir al frente de la Administración General del Estado en Euskadi irá en consonancia con el "proyecto de regeneración" que el presidente Sánchez ha planteado tras su investidura. Aunque ha reconocido que encontrará "dificultades" para aplicar las medidas anunciadas, por la posición minoritaria en el Congreso (el PSOE solo tiene 84 diputados, ha recordado), Loza ha insistido en que se compromete con la defensa de las políticas sociales y aquellas relacionadas con las víctimas del terrorismo, con su memoria y con la construcción de la convivencia en el País Vasco.

Loza ha anunciado se implicará con el desarrollo del autogobierno vasco, aunque ha advertido de que cualquier avance en este terreno debe hacer "siempre de forma subsidiaria a la iniciativa del Gobierno vasco y del Gobierno de España". Y ha señalado que buscará encauzar las "legítimas diferencias" entre ambos Ejecutivos desde el entendimiento, "evitando al máximo los contenciosos" que ha caracterizado la etapa de Rajoy. "Sigo en esto a mi predecesor, Javier de Andrés", ha añadido.

En su discurso, el delegado del Gobierno ha puesto el énfasis en que su prioridad serán "las víctimas". Mañana tiene previsto visitar el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, en Vitoria, acompañado por su director, Florencio Domínguez. "Mantener el reconocimiento, mejorar la reparación y profundizar en la Justicia, porque quedan aún más de 300 asesinatos sin resolver, además de luchar contra los intentos de humillación que pudieran sufrir, serán mis objetivos", ha afirmado tras recordar que la suya es la primera toma de posesión tras la desaparición de ETA en mayo pasado.

Defensor de "la deslegitimación ética, social y política del terrorismo" y de "la ilegitimidad del uso de la violencia para conseguir objetivos políticos", Loza ha considerado "fundamental\ el relato de lo ocurrido sea "veraz y honesto", esto es, que "establezca con claridad que hubo víctimas y verdugos". "Tenemos que hacer frente", ha indicado Loza, "a los dos peligros que acompañan a la memoria: la tergiversación y la tención del olvido".

En la parte final de su intervención Loza se ha detenido en los pasos que deben darse para lograr una convivencia "basada en el respeto a los derechos humanos". La necesidad de tender puentes, con experiencias ya puestas en práctica, como los encuentros entre víctimas y victimarios, o la iniciativa de la vía Nanclares que facilitó la reinserción de presos terroristas, se convertirá en otro de sus objetivos al frente de la Delegación del Gobierno.

Loza ha defendido un cambio de la política penitenciaria que aplicó el Gobierno del PP y la apertura de un nuevo periodo en el que impere "el principio constitucional de la reinserción como objetivo y que las encuadre dentro de las políticas de convivencia". "Vencido el terrorismo y desparecida la banda, no tiene sentido mantener la política penitenciaria dentro de la política antiterrorista, y sí situarla dentro de las políticas de convivencia", ha apostillado.

¿Cuál sería la política penitenciaria que más ayudase a la convivencia?, se ha preguntado Loza. Se ha decantado por "cumplir escrupulosamente la ley y poner en marcha medidas de apoyo y acompañamiento al itinerario de reinserción". "Por ejemplo, el acercamiento progresivo e individualizado de presos, algo que no es una novedad, o las variaciones de régimen penitenciario en función de los avances individuales de cada penado en ese itinerario", ha sentenciado.