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Fomento quiere ampliar la A-2 pese al recelo del Govern

Calvet insta al ministerio a ejecutar las inversiones antes de hacer promesas

El conseller de Territorio y Sostenibilidad, Damià Calvet.rn
El conseller de Territorio y Sostenibilidad, Damià Calvet. Europa Press

El Ministerio de Fomento planea la ampliación a tres carriles de la autovía A-2, en el tramo que va de Igualada a Martorell. Se presenta como una actuación oportuna para lograr oxigenar el tráfico que circula a través de la conexión natural de Barcelona con Lleida y Zaragoza. Pero la Generalitat, que ha recibido con sorpresa los planes de Fomento, pone en duda la idoneidad de la medida y reclama al ejecutivo central que cumpla las “inversiones pendientes” antes de planificar la remodelación de la A-2.

El Ministerio de Fomento está decidido a ampliar la capacidad de la A-2 a su paso por las comarcas del Baix Llobregat y Anoia. La que se conoce como autovía del Nordeste concentra la mayor parte del tráfico que circula entre Barcelona y el norte peninsular, vía Lleida y Zaragoza. Gran parte de ese tráfico son camiones.

Un estudio del RACC pone de relieve que la A-2 es uno de los accesos a la capital catalana más saturadas. Paso casi obligado hacia el Puerto y la Zona Franca, canaliza diariamente a más de 100.000 vehículos que tratan de acceder al área de Barcelona. Cuando baja del norte, hasta llegar al ensanche de Martorell, la A-2 discurre encogida a la sombra de Montserrat. Dos carriles por sentido encorsetan el flujo de tráfico a su paso por Collbató, El Bruc o Castellolí. Durante parte de la ruta la velocidad está limitada a 80 kilómetros por hora.

Fomento está redactando el anteproyecto de adecuación, reforma y conservación de un tramo de algo más de 30 kilómetros entre Igualada y Martorell, para definir qué actuaciones son necesarias en ese sector con el objetivo de “mejorar las condiciones de seguridad vial” y optimizar “el nivel de servicio prestado a los usuarios”, según fuentes del ministerio.

La obra no es menor ya que, si se atiende a que en algunos enlaces será necesario construir carriles de incorporación y desaceleración, la plataforma viaria duplicará sus dimensiones actuales. Fomento admite que está pendiente de recibir respuesta del Ministerio para la Transición Ecológica sobre el alcance del estudio de impacto ambiental. Una vez finalizada esta tramitación, se dará traslado al correspondiente trámite de información y exposición pública.

Contactos con alcaldes

Fomento ya se ha puesto en contacto con algunos ayuntamientos afectados por las obras. Es el caso del Bruc, que el 25 de mayo convocó a los vecinos por las posibles afectaciones que tendría la ampliación de la A-2. El alcalde, Enric Canela, acusó a Fomento de no facilitar una información suficientemente “detallada”. Para descongestionar la A-2, El Bruc es más partidario de levantar los peajes de las autopistas AP-2 y AP-7 antes que acometer una gran obra en la autovía.

El consejero de Territorio y Sostenibilidad, Damià Calvet, aseguró que la Generalitat “duda” de que el proyecto sirva para mejorar el tráfico. “Trabajaremos con los ayuntamientos para estudiar esta propuesta, para ver si es efectiva y si mejora la movilidad, pero lo dudamos”, manifestó Calvet, al tiempo que reprochaba a Fomento que tenga “inversiones pendientes” y se ponga a pensar “en un nuevo trazado” entre Igualada y Martorell.