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El asesino de Vilanova: “Que me maten o me entreguen a la familia”

El acusado de matar a una menor de 13 años dice no recordar nada de lo sucedido porque iba drogado y bebido. La juez decreta prisión sin fianza

Vecinos abuchean al detenido a su llegada para realizar la reconstrucción del crimen.

Francisco López, de 42 años, declaró ayer durante cuatro horas por el asesinato de Laia, una menor de 13 años. El acusado dijo no recordar nada de lo sucedido, y que iba bebido y drogado. "Si he hecho algo, no me acuerdo. Que me maten o me entreguen a la familia", pidió en sede judicial. López está acusado de homicidio o asesinato, agresión sexual y detención ilegal. La jueza decretó su ingreso en prisión sin fianza. 

Los Mossos sospechan que el presunto asesino actuó premeditadamente, porque conocía las rutinas de la menor, que visitaba a menudo a sus abuelos al salir del colegio, que viven en el piso de encima de López, en Vilanova i la Geltrú. Él admitió que era plausible que en algún momento hubiese visto a la niña, pero repitió que el único recuerdo que tiene es estar duchándose, oír un ruido y después encontrarse a la menor muerta. Incluso insinuó que quizá alguien entró al piso, según fuentes judiciales. Una versión insostenible para la policía.

La menor murió por estrangulamiento, y además fue acuchillada y vejada. El hombre alegó que intentó reanimarla tras la muerte. Y que estaba esperando a su padre, que había acudido al hospital a visitar a su madre gravemente enferma -murió al día siguiente- para avisar a la policía, algo que nunca hizo. “No sé si soy un monstruo”, dijo en sede judicial. Y adujo que ese día había ido en cuatro ocasiones a comprar cocaína. El hombre dio voluntariamente muestras de ADN, y su defensa también pidió análisis toxicológicos.

Antes del interrogatorio, el fiscal y la defensa pidieron que el forense le examinase para comprobar si estaba en condiciones de declarar. El presunto asesino estaba citado a las 10 de la mañana y finalmente empezó a dar su versión de lo sucedido a las siete de la tarde. Su abogado, Álex Zaragüeta, pidió la retirada del pasaporte, el destierro de Vilanova i la Geltrú y la comparecencia diaria en su nuevo lugar de residencia. El abogado de la familia, Antoni Prats, y la Fiscalía solicitaron la prisión sin fianza, medida que acordó la jueza de instrucción 1 de la ciudad.

López solo respondió a las preguntas de su abogado, y ninguna de las partes, ni acusación particular, ni fiscal, ni la juez formularon ninguna pregunta. A última hora de anoche, la comitiva judicial sin el detenido regresó al domicilio donde mató presuntamente a la menor para recuperar una toalla que los Mossos reseñaron en la inspección, pero no se llevaron. En total, en el registro del martes los agentes se llevaron 61 indicios.

Laia, una menor de 13 años con un grado leve de autismo, fue secuestrada presuntamente por el vecino de sus abuelos, que vivía en el piso de abajo, a las siete de la tarde del lunes. A esa hora su padre la esperaba fuera con el coche, pero la menor no tuvo tiempo de salir del portal. Su cadáver lo encontraron dos tíos de la niña que sospecharon de la actitud de López, y acabaron entrando por la fuerza en su domicilio. El cuerpo estaba bajo un colchón, en una habitación cerrada, que el hombre había intentado limpiar sin conseguirlo. La policía local tuvo que intervenir para que no lo linchasen. López está divorciado y es padre de una adolescente de 17 años.

Este viernes el acusado ha ingresado a la unidad hospitalaria psiquiátrica de la cárcel de Brians 1 por decisión médica.

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