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El Ayuntamiento quiere cerrar el tráfico nocturno en el polígono Marconi

La zona es conocida por ser el principal foco de prostitución callejera en la capital

Un coche en el polígono Marconi de Madrid.
Un coche en el polígono Marconi de Madrid.

El Ayuntamiento de Madrid, dirigido por la alcaldesa, Manuela Carmena, está trabajando en un proyecto piloto para cerrar el tráfico privado en el polígono Marconi por la noche. De momento, el plan está en "estudio", ha afirmado este jueves el concejal Guillermo Zapata (Ahora Madrid), aunque la hoja de ruta municipal prevé que se ponga en marcha a principios de 2019.

El proyecto consiste en restringir el acceso nocturno al polígono Marconi y El Gato con el objetivo de intervenir en la inseguridad y en la explotación de las mujeres. Los vehículos no autorizado que acedan a la zona serán multados.

El concejal del distrito de Villaverde ha expuesto el "proyecto piloto" en la rueda de prensa posterior a la junta de gobierno, en la que ha indicado que la zona se denominará Área de Protección Industrial (API). "Se trata de una experiencia piloto, con una serie de medidas que en un principio se aplicarán en horario nocturno, momento en el que más problemas de control y disciplina existen en la zona", argumenta el Consistorio a través de una nota.

Según el gobierno de Carmena, este planteamiento tiene una puesta en marcha "sencilla y económica". Además, "permitirá a vecinos y vecinas circular por la zona con normalidad y a las empresas allí afincadas continuar desarrollando su actividad como hasta ahora". Quedan excluidos de las restricciones los coches de residentes y trabajadores y dueños de las actividades económicas del polígono.

Según los últimos datos de la Delegación del Gobierno en Madrid, entre 2017 y 2016 las multas a clientes que contratan servicios de prostitutas han crecido un 43% en toda la capital, hasta un total de 1.133 expedientes. El polígono industrial de Marconi, en el distrito de Villaverde, es el que acapara la práctica totalidad de las infracciones detectadas por los agentes de Extranjería de la Policía Nacional.

Después de la última reforma aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy hace tres años, los agentes pueden tramitar un expediente por infracción grave tras la conversación con una prostituta desde un vehículo privado. Las multas van de entre 601 y 30.000 euros a los clientes que contacten con prostitutas en la vía pública. El principal foco de actividad en la capital se da en el polígono de Marconi, donde se calcula que ejercen esta actividad unas 400 mujeres de diversas nacionalidades: desde rumanas y rusas hasta colombianas y nigerianas.

Tras una primera fase en la que el Ayuntamiento "valorará" el resultado de la medida, se "estudiará su ampliación a otras franjas horarias y a nuevas propuestas".