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Fallece Josep Maixenchs, fundador de la escuela de cine ESCAC

Hace 25 años promovió el centro en una aula de 50 metros cuadrados en los Escolapios de Sarrià

Josep Maixenchs, fundador de la escuela de cine ESCAC.
Josep Maixenchs, fundador de la escuela de cine ESCAC.

“Incansable, entusiasta, un visionario que luchó por oficializar la enseñanza cinematográfica cuando nadie creía en ella” es la definición del cineasta Juan Antonio Bayona del que fue el fundador de la Escuela Superior de Cine y Audiovisual de Cataluña (ESCAC), Josep Maixenchs (Terrassa, 1943) que falleció ayer. La ESCAC, asociada a la Universitat de Barcelona, fue fundada en 1994, fue el primer centro universitario en cine en España -un año más tarde nació la ESCAM, en Madrid-  y en 25 años se ha convertido en una auténtica fábrica de cineastas en el sentido más amplio del término. El propio Bayona - director de Lo imposible y Un monstruo viene a verme, entre otras- es un ejemplo pero la lista podría ser interminable: Kike Maíllo que con Eva ganó el Goya al mejor director novel 2012, Elena Trapé, que ganó la Biznagra de Plata del último festival de Málaga con Las distancias o Roser Aguilar, entre muchos otros.

Profesionales del sector han destacado que el impulso de Maixenchs fue decisivo para la formación en el cine que hasta hace tres décadas solía realizarse fuera de España. “No sé dónde estaría yo si no hubiese sido por ese sueño inspirador de Maixenchs o qué lejos o cerca estaría de ser la persona que soy ahora”, reconocía Maíllo. Aunque es la dirección la parte que suele ser más visible y destacada, otros profesionales y técnicos de cinematografía de primer orden han pasado por la ESCAC: "Es difícil hoy por hoy que cualquiera de las grandes producciones cinematográficas del mundo no tenga a profesionales  como montadores  y todo tipo de especialistas que se han formado en la ESCAC", sostiene con rotundidad su actual director, Sergi Casamitjana, que ha sido estrecho colaborador de Maixenchs desde el principio de la aventura como "ayudante de profesor justo al regreso de estudiar cine en Estados Unidos".

Lo que ahora es la reconocida ESCAC empezó en un aula de 50 metros cuadrados con 45 estudiantes en los Escolapios de Sarrià donde Maixenchs puso en marcha unos estudios de Formación Profesional de Imagen y Sonido. El gusanillo del cine le despertó a Maixenchs cuando estudió -era seminarista en Roma- un curso de cine con profesores tan ilustres como Fellini, cuenta Casamitjana. Después de colgar los hábitos religiosos, Maixenchs impulsó varios cursos de formación profesional  y la idea de promover la formación cinematográfica no le abandonó en una época en que todavía no existía la carrera universitaria de Comunicación Audiovisual: "puede parecer increíble hoy en día, pero ese era el panorama". Pocos años después, la ESCAC emigró de aquella primera aula a Terrassa y poco a poco se convirtió en el actual centro de referencia que es hoy en día.

Maixenchs fue, también, autor de numerosos cortos con la productora Escándalo Films, el instrumento de la ESCAC para unir el sector profesional y el académico y todo un laboratorio de pruebas para los cerca de 6.000 alumnos de 23 nacionalidades que han pasado por el centro. El cineasta produjo también el largometraje Andrea, dirigido por Hermann Bonnín y Casamitjana. Fue su faceta de impulsar una nueva forma de enseñar a hacer cine lo que le valió innumerables reconocimientos, entre ellos, el Premio Nacional de Cultura en 2015, el Premio González-Sinde de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España en 2005 o la Creu de Sant Jordi de 2012.