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Los adolescentes nacidos este siglo suben a las tablas

‘Future Lovers’, de la compañía La Tristura, aborda en los Teatros del Canal la idiosincrasia de los nuevos jóvenes

Una escena de la obra 'Future Lovers', que puede verse en los Teatros del Canal.
Una escena de la obra 'Future Lovers', que puede verse en los Teatros del Canal.

Aunque a los lectores nacidos en el siglo XX pueda parecerles increíble, el tiempo vuela y la aritmética no falla: los chavales nacidos en el año 2000 ya rondan los 18 años. Se ve en la obra Future Lovers,de la compañía teatral La Tristura, protagonizada por un grupo de actores pertenecientes a esa generación, cuya idiosincrasia el montaje quiere explorar.

¿Qué haría usted si volviese a tener 18 años? ¿Cómo influyen las decisiones de la juventud en el posterior transcurso de la existencia? ¿Qué había en aquel joven de la persona adulta que ahora es usted? Son algunas de las preguntas que la compañía se plantea en este espectáculo, que se puede ver en los Teatros del Canal desde ayer hasta el 9 de abril. “A veces se asocian a La Tristura palabras como teatro posdramático o de vanguardia, pero queremos ser una continuación del teatro griego, donde la polisy el individuo se ponen en duda ante ellos mismos”, dice Celso Giménez, miembro de la compañía junto con Violeta Gil e Itsaso Arana.

“El juego que proponemos es tratar de poner al público en la tesitura emocional de volver a tener 18 años, un momento crucial de la vida donde cada decisión forma parte de nuestra identidad”, continúa Giménez. Y lo cierto es que espiando las intimidades de estos jóvenes no puede uno menos que ponerse en su lugar, porque lo que tiene la juventud es que todos pasamos por ella, aunque al final sea una herida que, con el tiempo, se cura.

Otra cuestión que se plantea es: ¿cómo es la juventud hoy en día? Pues no demasiado diferente de la de otras generaciones precedentes. “Las preguntas que se hacen son bastante parecidas a las que nosotros nos hacíamos a su edad, aunque ahora tengan pantallas”, dice Arana.

Excursión nocturna

La juventud es siempre juventud, como el fuego. Los jóvenes son enérgicos y revolucionarios, les gusta beber, bailar techno,rozarse y tener conversaciones trascendentes, como demuestra este grupo que, en escena, celebra una excursión nocturna al campo bajo la aplastante y luminosa presencia de Madrid al fondo. “Son jóvenes y, por tanto, todavía son un fiel reflejo de la sociedad en la que están creciendo”, dice Giménez. “De algunos todavía no sabemos ni lo que acabarán midiendo”.

Por supuesto, la presencia de la tecnología es una nota dominante: en la oscuridad del bosque, los rostros de los jóvenes son iluminados frecuentemente por las luces de las pantallas y en ocasiones es a los propios smartphones a quienes les abren su corazón y cuentan sus desvelos en forma de nota de audio. “Aunque no hemos querido hacer un juicio sobre cómo las nuevas generaciones hacen uso de la tecnología”, dice Gil. “De hecho, muchas de las ideas preconcebidas que tenemos sobre esa relación no se corresponden con la realidad”. Como cuentan, estos jóvenes tienen la capacidad, gracias a la interacción con las redes sociales, de diferenciar la realidad de la impostura, “las cosas de la imagen de las cosas”.

Además, según han percibido los miembros de la compañía, esta generación ya se ha desarrollado dentro del marco conceptual de la crisis y acostumbrada a sus rigores, para bien o para mal. “A nuestra generación se le prometieron muchas cosas que luego no se cumplieron”, dice Giménez. “Estos chicos, en cambio, no tienen tantas ambiciones, y cuando se les pregunta por su mundo ideal [la respuesta] siempre implica tener pocas necesidades y ser feliz con las cosas sencillas”.

El proyecto se vincula a una obra anterior, Materia prima, que en 2011 contaba con la participación de cuatro actores de 10 años, entre ellos Gonzalo Herrero y Siro Ouro, que ahora también participan en este montaje. Les acompañan Pablo Díaz, Manuel Egozkue, Itzíar Manero y Sara Toledo.

Además de Future Lovers, del 16 al 20 de mayo la obraCine, también de La Tristura, que fue presentada en 2016 dentro del Festival de Otoño a Primavera, vuelve a la sala Verde de los Teatros del Canal, después de estar girando por diferentes tablas europeas. Una road movie teatral protagonizada por el músico asturiano Pablo Und Destruktion y relacionada con la trama de los niños robados en los años setenta y ochenta.

Future Lovers se representa hasta el lunes en los Teatros del Canal.

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