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Urkullu exige a ETA que haga “autocrítica” y admita que su terrorismo “fue injusto”

El lehendakari afirma en el homenaje a las víctimas que "su sufrimiento y su reconocimiento no pueden deslindarse"

El lehendakari Urkullu interviene este sábado en Bilbao en el homenaje a las víctimas del terrorismo.
El lehendakari Urkullu interviene este sábado en Bilbao en el homenaje a las víctimas del terrorismo.

"Fue injusto", ha repetido en 12 ocasiones Iñigo Urkullu durante su intervención este sábado en el homenaje a las víctimas del terrorismo. "Proclamo solemnemente, como lehendakari, en nombre del Gobierno y la sociedad vasca, que el sufrimiento padecido por las víctimas del terrorismo fue injusto", ha dicho en ausencia de representantes de la izquierda abertzale en este acto por discrepar precisamente de la elección de esa expresión como lema para rendir tributo a las víctimas. También ha vuelto a exigir a ETA que haga "autocrítica" por el daño causado.

Urkullu ha presidido en Bilbao, en la víspera de la celebración del Día Europea de las Víctimas del Terrorismo, un acto que se ha cerrado con 15 minutos de silencio mientras unas 300 personas formaban un "círculo de solidaridad" en la céntrica plaza Indautxu de Bilbao. Entre los asistentes, más de 50 víctimas de ETA, el GAL y el Batallón Vasco Español, así como representantes de colectivos de víctimas y una amplia representación de los ámbitos político, institucional, económico, académico y social del País Vasco.

Nadie en nombre de EH Bildu ha acudido al homenaje, a diferencia de los dos años precedentes, a los que se sumaron Julen Arzuaga en 2016 y Jone Goirizelaia en 2017. Sí lo ha hecho el secretario general de EA, Pello Urizar, en representación de este partido que forma parte de la coalición. El parlamentario de EH Bildu Iker Casanova ha acusado a Urkullu que el eslogan elegido por el Consejo de Participación de Víctimas, organizador del acto junto al Gobierno vasco, ha sido una "imposición" que solo buscaba la "polémica" porque la formación independentista, ha dicho en Radio Euskadi antes de celebrarse el homenaje, "no tiene problema en participar en actos con voluntad de integrar".

El lehendakari ha querido incidir especialmente en que el terrorismo "fue injusto", "dos palabras plenas de significado", ha remarcado: "Hablamos de ETA y decir fue injusto significa afirmar que por su prolongación en el tiempo y su intencionalidad de imposición política, por perpetuarse después de la transición, la amnistía y el Estatuto de Gernika, por el acompañamiento socio-político con que contó y, sobre todo, por la gravedad e intensidad de los daños humanos irreparables producidos". Y ha sentenciado: "La violencia de ETA requiere una valoración expresa de su injusticia, una valoración expresa del daño injusto causado a las víctimas y sus familias".

También se ha referido a la violencia del GAL, el Batallón Vasco Español y organizaciones similares, pues provocaron "víctimas mortales y gravísimos sufrimientos que no siempre fueron reconocidos y, en algunos casos, ni siquiera investigados". Urkullu ha afirmado que decir "fue injusto" significa que "la expresión de solidaridad ante su sufrimiento y su reconocimiento no pueden deslindarse".

En su discurso, el mandatario vasco ha dicho que no se sabe "si alguna vez ETA y el resto de organizaciones terroristas llegarán a hacer una lectura autocrítica sobre lo que hicieron", si serán capaces de "expresar algo que repare el daño que causaron a las víctimas y a la sociedad". Ahora bien, se ha mostrado convencido de que la sociedad y las instituciones vascas "sí podemos hacer" esa autocrítica.

Esta asunción del daño irreparable causado a las víctimas, según Urkullu, debe dar paso a un futuro en el que se configure "un círculo de unión entre víctimas y sociedad": "Nuestro compromiso es promover el encuentro, interacción, confluencia y unión entre víctimas y sociedad. Lograrlo es demostrar que, a pesar de todo, la voluntad de convivir democrática y pacíficamente es más fuerte que la violencia y el terror".

Entre las víctimas presentes se encontraban Ángeles Romero y Sandra Carrasco, viuda e hija del socialista asesinado por ETA Isaías Carrasco; Rosa Rodero, viuda del sargento mayor de la Ertzaintza Joseba Goikoetxea, también asesinado por ETA; Laura Martín, viuda de Juan Carlos García Goena, víctima de los GAL en 1897; Manoli Urritegi, hermana de José Javier Urritegi, asesinado por ETA en 1991; o Carmen Hernández, viuda del edil del PP de Durango Jesús María Pedrosa, asesinado por la banda terrorista.

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