Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Gran Vía tendrá árboles pero no aceras sin bordillos

El Ayuntamiento de Madrid colocará 30 bancos, aparcabicis y tres fuentes en las aceras

Imagen de cómo quedará la Gran Vía remodelada. En vídeo, cómo será la remodelación de la Gran vía, la calle más icónica de Madrid. VIDEO: EPV

La nueva Gran Vía tendrá 248 árboles, 30 bancos, aparcabicis y tres fuentes en sus aceras. El gobierno municipal, liderado por Manuela Carmena, tiene listo el proyecto final de la obra, que ha sido encargada a la constructora Ortiz por 5,7 millones de euros. La reforma arrancará mañana, para no entorpecer la celebración de la Marcha de las Mujeres, y empezará por los extremos. El Consistorio renuncia, por otro lado, a la llamada plataforma única —un pavimento a la misma cota de la calzada— por las quejas de los invidentes.

El gobierno de Carmena confía en que la reforma de la Gran Vía será una "obra emblemática", su gran escaparate de cara a las elecciones municipales de 2019 y símbolo del primer mandato de la coalición Ahora Madrid, formada por Podemos, IU, Equo y Ganemos. Una obra relativamente fácil de acometer —prevé la ampliación de las aceras y la reducción de carriles para los coches—, pero de efecto, para levantar la imagen de un ejecutivo con dificultades para realizar muchas de las instalaciones municipales prometidas hace tres años.

La nueva Gran Vía, presentada este miércoles en una rueda de prensa por la portavoz municipal, Rita Maestre, prevé ampliar el espacio peatonal, aunque renuncia a la peatonalización integral que se barajó en un primer momento. El Consistorio también da un paso atrás en cuanto a la plataforma única en las aceras. El primer borrador del proyecto contemplaba bajar la altura del espacio peatonal al nivel de la calzada. "El grado de civilización de una ciudad se mide por la altura de sus bordillos", dijo hace un año el concejal de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, para explicar el proyecto.

Pero este miércoles el Ayuntamiento corrigió su planteamiento y confirmó que las aceras estarán diferenciadas de la calzada. Distintos colectivos indicaron que la plataforma única complicaba la movilidad a las personas invidentes, y las asociaciones de personas con discapacidad (Cermi Madrid) llegaron a pedir al gobierno municipal que paralizara la reforma del barrio de Chueca. En dicha zona, el equipo municipal está realizando varias plataformas únicas que, en opinión de los invidentes, ponen en grave peligro a las personas con discapacidad.

En general, el rediseño de la vía apuesta por crear espacios públicos y más agradables para los transeúntes. Se colocarán 33 nuevos bancos, fuentes y 70 aparcabicis, además de 248 árboles. También habrá áreas estanciales y las aceras estarán iluminadas por luces LED (unas 250 luminarias), más modernas y sostenibles. Y existirán "elementos de seguridad", afirmó Maestre. La calzada se quedará con dos carriles por sentido, y se introducirá una vía exclusiva para las bicis desde la plaza de España a Callao.

Los quioscos se reubican

En cuanto a los quioscos, se quitarán mientras se estén acometiendo las obras. Pero, según dijo este miércoles la portavoz del Área de Desarrollo Urbano Sostenible, dirigida por José Manuel Calvo, "luego se reubicarán en función del nuevo espacio para que queden de la forma más racional".

La transformación de Gran Vía está directamente relacionada con la nueva Área de Prioridad Residencial para el distrito de Centro. La gran APR se pondrá en marcha antes del verano e impedirá a los no residentes acceder a la zona en coche. Su objetivo es atajar la contaminación producida por los vehículos rodados.

Por lo que concierne a las alternativas que el Ayuntamiento ofrecerá a los conductores, Maestre sostuvo que el gobierno local está trabajando en "planes de movilidad concretos". "Es una intervención sobre la que estamos hablando desde hace mucho tiempo", sostuvo la portavoz, aunque no concretó los detalles.

Las obras de reforma de la Gran Vía comenzarán mañana, y se acometerán por tramos: Alcalá-Red de San Luis; Red de San Luis-Callao y Callao-Plaza de España. Los plazos son de unos ocho meses —aunque el pliego del contrato apuntaba a un año y un mes—. De ser cumplirse, la nueva arteria del centro podrá lucir su nuevo rostro antes de las vacaciones navideñas. Y estar perfectamente operativa para las elecciones de mayo de 2019.