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Un espectáculo de danza recuerda a Frida Kahlo

Un elenco de mujeres, hombres y hasta una niña recrean las facetas de la artista

Escena de la obra 'Pies para qué los quiero si tengo alas pa volar'.
Escena de la obra 'Pies para qué los quiero si tengo alas pa volar'.

“Dicen que soy, que soy una cojita, y si lo soy, lo disimularé”, dice una vieja canción infantil. Y eso fue lo que hizo la artista Frida Kahlo tras el accidente de tráfico que sufrió en 1925, que le produjo una lesión permanente. Disimuló y luchó hasta que en 1953 una gangrena se extendió por su pierna derecha y obligó a amputarla. “Pies para qué los quiero, si tengo alas pa’ volar”, escribió entonces Kahlo. Un espectáculo de danza —creado por la coreógrafa Marcela Aguilar y la compañía El Curro DT y que lleva por título esa misma cita— homenajea la vida y lucha de la artista y activista mexicana.

La pieza original fue creada por Marcela Aguilar en 1985 a petición de una compatriota costarricense y enfermera de Frida Kahlo en su lecho de muerte. Aguilar visitó La Casa Azul de Coyoacán —hogar natal de la pintora— y se adentró en su vida a través de objetos personales y cartas de puño y letra.“Aquel espectáculo, dedicado exclusivamente a la figura de Frida Kahlo, fue una primicia en tanto que la artista era conocida en México únicamente por ser la esposa de Diego Rivera”, cuenta Alberto García, cofundador de El Curro DT. Así, Aguilar llegó a crear un espectáculo de 17 minutos que interpretó por primera vez el Centro de Investigación Coreográfica de México (CICO). “Se inserta en la tradición de aquella danza-teatro latinoamericana de mediados de siglo XX que paradójicamente se alimenta de un lenguaje mixto, muy similar al de este siglo”, explica García sobre la pieza original. 

Ya en 2002, y tras una previa colaboración entre ambos, la compañía madrileña El Curro DT y Aguilar deciden rescatar y completar este homenaje a Kahlo en forma de danza. Como explica García, aquel nuevo montaje —el mismo que se interpreta actualmente— se alargaba hasta los 60 minutos y constaba de tres partes. “Le añadimos una parte más coral, que tiene que ver con el imaginario de Frida, desdoblada en múltiples personalidades que representan a aquellas mujeres del siglo XX que lucharon por la igualdad de género”.

Así, el espectador puede ver a muchas Fridas (revolucionaria, exitosa, lesbiana, amante, ambigua, enigmática, comprometida con su gente…) interpretadas por un elenco compuesto por mujeres, hombres e incluso una niña. “Frida somos todas y todos”, dice el responsable de la compañía. Para García, la tercera parte del espectáculo es la más dura: “Cuenta la relación de Frida con su cuerpo, la amputación de su pierna y las operaciones quirúrgicas. Fue una persona que no solo padeció un dolor espiritual, sino también físico y muy duro”.

La decisión de volver a representar esta pieza tiene que ver con la buena salud que goza El Curro DT, que el año pasado celebró su vigésimo aniversario. “Hemos crecido en elenco y eso nos ha permitido traer a Frida y otras piezas de creación propia de vuelta”, dice García. La compañía se ha convertido en un referente de la escena contemporánea madrileña. Su modelo, basado en una sociedad cooperativa, está comenzando a ser replicado. “Afortunadamente, cada vez hay más compañías que funcionan de esta manera, algo que favorece la creación artística y nos permite mantenernos vivos sin depender de las escasas ayudas públicas”, concluye.

Pies para qué... se representa todos los jueves de enero y febrero en Nave 73. C/ Palos de la Frontera, 5. Desde 12 euros.

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