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‘Olvidado’ Gabriel Ferrater

Una asociación pretende revitalizar vida y obra del mítico poeta, del que en 2022 coincidirán el centenario de su nacimiento y los 50 años de muerte

Gabriel Ferrater.
Gabriel Ferrater.

¿Gabriel Ferrater? Sí, aquel notable seductor, profesor que alargaba hasta los amaneceres sus clases en el bar El Mesón de Sant Cugat en los albores de la Universidad Autónoma de Barcelona a principios de los 70 —donde tenía contrato de jardinero porque como docente no podía por cuestiones administrativas—, culto poeta con aires de bardo maldito... y que se suicidó en 1972. Contra ese estereotipo marcado de anécdotas y para revitalizar tanto su trayectoria como su obra es por lo que pretende luchar la recién nacida Associació Gabriel Ferrater, a la que, de momento a falta de capital (esperan nutrirse con ayudas del consistorio de Sant Cugat y la cuota de los futuros socios) le sobran objetivos. Ambiciosos: fomentar estudios sobre su vida y su obra, así como la de su hermano Joan Ferraté; conseguir que se publique su obra completa, que se le otorgue, a título póstumo, la Creu de Sant Jordi y el atributo de hijo predilecto de Sant Cugat y que el 2022 (centenario de su nacimiento y al medio siglo de su muerte) se declare Año Gabriel Ferrater.

Se hace difícil que a los casi 50 años de su muerte no tengamos ni obra completa ni una edición crítica", se lamentan desde la asociación

Los primeros retos de la Associació Gabriel Ferrater, que espera contar como socia de honor con Amàlia Ferraté, hija de Joan Ferraté y sobrina de Gabriel Ferrater, no ocultan un profundo disgusto con la gestión de la publicación y difusión de la obra ferrateriana, en manos de Grup 62. Así, según su manifiesto inicial, la obra está hoy “agotada, descatalogada o inédita” y se pretende que una futura biografía en catalán sea promovida “con la complicidad de una editorial comprometida con la poesía y el país”. En esa línea, tampoco parece satisfactoria la difusión y venta que hace el mismo grupo editorial del premio de Poesia Gabriel Ferrater, dotado con 7.500 euros (más del doble que el prestigioso Carles Riba). Tanto es así que la asociación ya ha hecho una petición oficial al Ayuntamiento de Sant Cugat para que el galardón se edite en otro sello, si bien en esa solicitud pesa también la decisión del Grupo Planeta (propietaria de Grup 62) de trasladar su sede social a Madrid por el conflicto del procés. El Consistorio no sería muy partidario de ello.

“La publicación de la obra de Gabriel Ferrater no se está haciendo de forma correcta; es, claramente mejorable en un contexto de olvido del personaje, al que se conoce sólo por anécdotas y que merece un mayor reconocimiento a todo nivel”, opina Miquel Santaeulalia, miembro de la asociación. “Teniendo una de las obras más cortas, es uno de los poetas catalanes con mayor repercusión del siglo XX, por lo que tampoco debería de ser tan difícil publicar su obra completa”, remacha el cantautor Joan Artigas, que ha musicado la poesía de Ferrater en De l’amor i del temps. “Se hace difícil que a los casi 50 años de su muerte no tengamos ni obra completa ni una edición crítica; la sensación es que no se le difunde como se debería, tampoco desde la Academia, y que por ello las ventas no son buenas”, constata Joan Tres, presidente de la entidad, si bien admite que desconoce cifras de venta o la caducidad de los derechos de autor y que sólo “sospecha” la existencia de inéditos. “La fundación se constituyó legalmente hace un mes, todas estas informaciones las iremos pidiendo”.

No hay una gran demanda, apenas se venden 300 ejemplares al año de su obra", aseguran desde Grup 62, que anuncian, sin embargo, dos nuevos libros

“El problema de Gabriel Ferrater se llamaba Gabriel Ferrater, que alimentaba el mito de la vida de presunto poeta maldito, que caía sobre su figura literaria”, resume Jordi Cornudella, albacea de Gabriel Ferrater y editor de Grup 62. “El proyecto de obra completa existe, yo soy el editor filológico, y tiene editorial: Galaxia Gutenberg; lo que ocurre es que, por contrato con la agencia que tiene los derechos de ambos hermanos, sus obras completas deberían salir al unísono; eso se firmó en 2003 y ahora se está renegociando”. El albacea, que desmiente que queden inéditos del autor, también afirma que a finales de este año Empúries publicará Curs de literatura catalana, con todos los escritos y conferencias que hizo sobre ese tema, incluida una de inédita sobre Pompeu Fabra de 1968; ya para 2019, y en Edicions 62, aparecería una edición crítica de su poesía completa, con variantes y poemas publicados en revistas y traducciones que hizo al inglés.

Si bien Cornudella, que por ahora no forma parte del núcleo fundacional de la asociación, admite “cierto déficit de libros en el mercado”, también añade que “no hay una gran demanda”, hasta el extremo de fijar en “apenas 300” los ejemplares que se venden cada año de Gabriel Ferrater. Discrepa también del escaso eco universitario de la obra ferrateriana: “Él mismo ejerció una enseñanza directa en gente que hoy son profesores universitarios y poetas jóvenes, como Jaume Coll Mariné o Maria Cabrera, le han leído muy bien”.

También ayudará a paliar ese supuesto déficit docente la donación que hoy formalizará Amàlia Ferraté en la Universidad de Girona, a la que ha cedido 12.000 libros de su padre, entre los que también había de su tío. Asimismo, ha donado una pintura de Gabriel Ferrater a la asociación, que bien podría formar parte de la exposición permanente que plantean realizar y que podría ubicarse en la nueva biblioteca de Sant Cugat, prevista para 2019.

Con poco más de un centenar de versos (de tres libros: Da nuces pueris, Menja’t una cama i Teoria dels cossos, que reunió en 1968 en Les dones i els dies), el tardío bardo (debutó con 38 años) crítico, traductor y lingüista, de una cultura muy superior a la de sus coetáneos, irrumpió rompiendo con la herencia de los poetas-faro del momento. Aún así, “la proyección de Gabriel Ferrater no ha tenido aún la repercusión que merece”, alertaba ya en 1988 Joan Fuster. Quizá, 30 años después, ahí sigue.