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Los Mossos investigan a los clientes de la prostituta asesinada en Barcelona

La pareja de la víctima aseguró a la policía que la noche del sábado se citó con un hombre

El número 30 de la calle de Riera Alta, del Raval, donde fue asesinada una mujer.
El número 30 de la calle de Riera Alta, del Raval, donde fue asesinada una mujer.

Salam oyó ruido la medianoche del sábado. “Como si moviesen muebles”, explica este hombre bangladesí de 45 años, en la puerta de su casa. Vive en el primero del número 30 de la calle de Riera Alta, en el barrio barcelonés del Raval. Al día siguiente, encontraron asesinada a su vecina de arriba, Yingying Y., de 48 años. La mujer ejercía la prostitución en las calles aledañas. La pareja de la víctima explicó a los Mossos que la noche antes de morir había quedado con un cliente italiano, según fuentes policiales.

Los vecinos de la angosta escalera conocían de vista a Yingying Y. y a su novio Alberto S., de 31 años. Ella salía y entraba a menudo del edificio. Algunas veces iba con su pareja; otras veces, con clientes que conocía en la ronda de Sant Antoni. Pero los habitantes del humilde bloque, con cuatro viviendas, no se quejan. Como mucho, Natividad, de 85 años, señala que en ocasiones no pasaban la aldaba a la puerta de entrada del bloque. “Si me veía con el carro, me lo subía”, recuerda esta mujer, que lleva medio siglo viviendo en el edificio, sobre su vecina, que se había mudado hacía poco más de un año.

La puerta de la casa de la mujer que fue asesinada en Barcelona.
La puerta de la casa de la mujer que fue asesinada en Barcelona.

El novio de Yingying Y. la encontró a las tres de la tarde, tumbada en la cama, tapada con las sábanas y degollada. Según contó a los agentes, la noche del sábado se fue a dormir con su madre porque su pareja, con la que llevaba cerca de dos años, había quedado con un cliente habitual. Al día siguiente, y al ver que no tenía noticias suyas, regresó al piso. Al abrir la puerta, la encontró muerta.

“Los gritos se oían desde la calle, estaba como loco”, explica una mujer que vive en la zona, y que se ha acercado a un centro de estética, justo al lado de la casa de la víctima, para preguntar por lo sucedido a la dueña, también china. Pero ella no tenía confianza con Yingying Y. Como la mayoría, solo la veía pasar por el barrio.

Donde sí se habla de Yingying Y. y de la estrecha escalera que llevaba a su casa es en la página web sexomercadobcn, una especie de inventario frío y desconcertante de las mujeres que se prostituyen en la ciudad elaborado por los clientes. Bajo el sobrenombre de Lisa, la valoran por su cuerpo, por su cara, por su edad, por su precio y por sus habilidades sexuales.

Los Mossos siguen buscando al asesino de Yingying Y. Su pareja, después de declarar el mismo domingo, quedó en libertad. Los agentes también interrogaron a la madre del hombre, que corroboró que la noche del sábado durmió con ella en su casa, en Hospitalet de Llobregat.

Por ahora, la policía catalana está analizando el entorno de la mujer muerta y sus posibles clientes. También está comprobando los detalles de la versión de los hechos que dio Alberto S., para descartar definitivamente su implicación en el caso.

En lo que va de año, ocho mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas en Cataluña. En el caso de las prostitutas que son asesinadas por los clientes, no se contempla como violencia machista a no ser que entre ellos exista un vínculo afectivo. Las mujeres que sufren este tipo de violencia pueden llamar al 016, que no deja rastro en la factura de teléfono.