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Decenas de miles de personas en la manifestación por la unidad de España en Madrid

La Delegación de Gobierno cifra en 50.000 los asistentes a la concentración

Ambiente en la plaza de Colón. Atlas-Reuters-Quality

Varios miles de personas, 150.000 según los organizadores y 50.000 según la Delegación del Gobierno, se han concentrado este sábado al mediodía en la plaza de Colón, el centro de Madrid, por la unidad de España. Convocados por la Fundación Denaes, a la marcha se han adherido medio centenar de organizaciones civiles, algunas tan polémicas como la asociación ultracatólica Hazte Oír. Los manifestantes han llegado desde diversos puntos de la geografía española para unir sus voces contra la independencia de Cataluña. La explanada donde se ha celebrado el acto ha sido un mar de banderas rojigualdas. Se han lanzado vivas al rey Felipe VI, pero la mayoría de los cánticos se han dirigido contra el presidente de la Generalitat.

“No nos engañan, Cataluña es España” y “Somos patriotas, no fachas”, han gritado los congregados. Mientras, un joven entregaba a quienes llegaban unas cartulinas con fotos de Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat; Carmen Forcadell (presidenta del Parlament); Oriol Junqueras (vicepresidente de la Generalitat) y Josep Lluís Trapero, mayor de los Mossos d'Esquadra, con el lema: “Los golpistas a la cárcel”. La música amenizó el acto. Un joven, al oírla, ha exclamado:  “Apagad eso, no estamos aquí de fiesta”.

Entre los asistentes se encontraba Pablo Casado, secretario de Comunicación del PP, que ha asegurado que con esta concentración harán sentir el respaldo de todo el país a los catalanes que “tienen miedo a los insultos de los independentistas”. “Los separatistas están destrozando la convivencia de Cataluña”, ha subrayado Casado. A pocos metros, un grupo de manifestantes desplegaba una bandera gigante de España.

Mucha gente no ha podido acceder a la plaza de Colón y ha tenido que seguir el acto en las inmediaciones: el paseo de la Castellana y la calle de Génova, ambas cortadas al tráfico. Los asistentes han entonado y bailado el Viva España de Manolo Escobar y el Hoy puede ser un gran día del catalán Joan Manuel Serrat. Además, han gritado repetidos vivas a España y cánticos a favor de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. Un grupo de manifestantes portaba una bandera que pedía al PSOE y a su secretario general, Pedro Sánchez, que se definiera en la crisis catalana.

A las 12.20 ha comenzado a hablar el primer orador, Francisco Cajas, presidente de Convivencia Cívica Ciudadana de Barcelona. “Soy uno de los muchos catalanes que tienen que venir a Madrid para recuperar su voz”, ha explicado. Luego ha pedido la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña y que no se dialogue con “golpistas”. Ha sido vitoreado con estruendo por los asistentes.

“Los catalanes han sido abandonados”

La organización fletó autocares desde diversos puntos de España, como Jaén, Almería, Alicante, Huesca y Logroño. Clara llegó desde Santander para pedir la unidad del país. “Hay que devolver competencias al Estado”, asegura. También han tenido cierto protagonismo las víctimas del terrorismo: se ha leído una carta de José Antonio Ortega Lara y la nieta de Jesús Velasco, asesinado por ETA, ha dirigido unas palabras al público. Luego se han soltado mil globos blancos, uno por cada víctima de la banda etarra. El periodista Juan José Esparza destacó después que "el amor a Cataluña es lo que ha reunido a tantas personas". “Una España sin Cataluña es otra cosa”, ha insistido. Un grupo de jóvenes le interrumpió con la pregunta: "¿Dónde está Manuela Carmena, la alcaldesa de Madrid?". Otro añadió: “¿Y dónde está Rajoy?”.

Fue entonces cuando un joven que pasaba por ahí preguntó con sorna, ante el mar de banderas españolas, si la selección había vuelto a ganar el Mundial de fútbol. La gente lo ignoró. El último en intervenir en el acto ha sido Santiago Abascal, presidente de Vox, que quiso hacer hincapié en los “días difíciles” que vive España. Muchos asistentes le han vitoreado al grito de "presidente, presidente". “Hemos visto indignados la impunidad con la que los nacionalistas han roto España. Los catalanes de bien han sido abandonados. España no se vota, ni se discute, ni se vende”, ha dicho Abascal. El acto ha finalizado poco antes de las 14.00, después de que sonara el himno nacional acompañado del grito: “Yo soy español, español”.

Al final de la concentración, un joven ondeaba una bandera anticonstitucional. Un hombre se le ha acercado para pedirle que la retirara. Ha habido empujones y algunos momentos de tensión, pero todo ha quedado en nada. Además, un reducido grupo de personas ha pedido en la calle de Génova, ante la sede del PP, que permanecía cerrada, la aplicación del artículo 155 de la Constitución española.

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