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Las entidades independentistas reparten un millón de papeletas

Forcadell anuncia que el gobierno ha iniciado la "operación tumulto" para mostrar el movimiento secesionista como violento

Alfonso L. Congostrina
Varios estudiantes salen de la Universidad de Barcelona con papeletas.
Varios estudiantes salen de la Universidad de Barcelona con papeletas.Quique García (EFE)

La “Maratón por la democracia” -el acto bautizado así por las entidades independentistas Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium cultural- que ha tenido lugar esta mañana en medio millar municipios catalanes ha concluido en Barcelona con el reparto de 100.000 papeletas y la orden de ir en masa a votar el próximo 1 de octubre. En toda Cataluña han repartido, según las propias asociaciones, un millón de papeletas.

Las asociaciones y formaciones políticas independentistas han convocado a la ciudadanía esta mañana delante de los ayuntamientos para repartir cartelería y propaganda con la que “empapelar” literalmente las calles de todos los municipios llamando a participar en el referéndum. En Barcelona, los organizadores sabían que la plaza Sant Jaume estará desbordada de ciudadanos celebrando uno de los actos centrales en honor a la patrona de la ciudad, las fiestas de la Mercé. Por ese motivo trasladaron el acto independentista a la plaza Universitat. Además, la ocupación producida el viernes por parte de decenas de estudiantes del edificio histórico de la Universidad de Barcelona -a escasos metros de donde ha tenido lugar el acto- vestía al míting de campaña de un ambiente todavía más reivindicativo.

A las 10.00 los voluntarios de una y otra entidad tenían todo preparado. Actividades para pequeños y grandes. Posibilidades de hacer cartelería a mano. Pequeños talleres de manualidades independentistas y dos impresoras industriales que fueron vomitando centenares de carteles convocando a la ciudadanía a movilizarse el próximos uno de octubre.

También paradas independentistas donde los asistentes podían adquirir camisetas, banderolas, estelades y cualquier tipo de equipación secesionista con la que participar en actos en apoyo al referéndum. Todo lo recaudado servía para afrontar los gastos de ambas entidades y para la caja de resistencia que la ANC y Òmnium está acumulando para afrontar multas y condenas de cargos eléctos.

Tres ultras con estética skin, aunque ideología independentista, ondeaban banderas. Familias con niños y ancianos acudieron en masa hasta la plaza Universitat a la espera de que llegaran los líderes del proceso independentista.

Muy puntuales llegaron el líder de la ANC, Jordi Sànchez, el de Òmnium cultural, Jordi Cuixart y, la más aclamada, la presidenta del Parlament de Catalunya, Carme Forcadell.

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Forcadell fue reclamada continuamente por los concentrados ávidos de selfies con la representante de una de las mayores instituciones catalanas. “Carme, venimos de Terres del Ebre y sólo queremos darte las gracias por lo que estás haciendo por todos nosotros”, le decía una mujer, visiblemente emocionada, a la presidenta. Forcadell no dudaba en repartir sonrisas y abrazos a todo aquel que lo demandara.

La presidenta del Parlament subió al escenario y comenzó dando las gracias a los detenidos y a los centenares de personas que les han apoyado. Y concluyó los agradecimientos acordándose de: “Los Mossos d’Esquadra que defienden sus competencias y (en castellano) a los demócratas españoles que nos dan su apoyo. Esto no es un enfrentamiento entre pueblos. Estamos juntos luchando”.

Forcadell criticó al gobierno de Mariano Rajoy: “Actúa igual que la dictadura franquista. El tribunal contra el comunismo y la masonería haría lo mismo”. La presidenta anunció a los presentes: “Ha comenzado la operación tumulto. Quieren mostrar que en Cataluña hay violencia pero no la ha habido, ni la habrá. Quieren acusarnos de sedición y vernos a todos en prisión”. Forcadell exigió: “La democracia no tiene parcelas ni fronteras y siempre triunfará. Sólo podemos parar los pies al gobierno español movilizándonos y yendo el próximo domingo a votar”.

Tras la intervención de Forcadell, subieron al escenario los dos líderes de la ANC y Òmnium Cultural, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart. Sànchez dirigió palabras muy duras contra las prohibiciones y ordenes de la Fiscalía: “Están apretando el acelerador para que no vayamos a votar. Hacen y deshacen como los dictadores. La actuación ayer del fiscal es para intentar apartar a los Mossos. Sí tan bien dicen que los mossos hicieron el 17A (la actuación frente a los atentados del pasado agosto) por qué los quieren cambiar”.

Sànchez tildó la actuación de Mariano Rajoy de “golpe de estado”. “Están hundiendo el estado de las autonomías solo para que el próximo 1 de octubre no podamos ir a votar”, acusó. “Están buscando el tesoro democrático de este país: las urnas; pero no hay ni guardia civiles, ni fiscales, ni jueces que lo pueda descubrir”, ironizó. El líder de la ANC anunció a sus seguidores que la semana previa al 1 de octubre será complicada: “Esta semana tendremos situaciones no agradables. Os pido complicidad y que cada uno vaya a votar acompañado de siete persona más. Tenemos que arrancar a la gente y llenar las calles de carteles. Gastar las tintas de vuestras impresoras. El mundo verá el próximo uno de octubre que hemos votado”.

Mientras Sànchez daba su arenga un helicóptero de la Policía Nacional sobrevolaba la concentración. “Sonreír”, solicitaba Sànchez a los presentes para salir “en la foto”, ironizaba.

El último en intervenir fue Jordi Cuixart. “Dicen que quieren colocar a un coronel de la Guardia Civil al frente de los Mossos d’Esquadra. También querrán colocar al delegado del gobierno en Cataluña, Enric Millo, como presidente de la Generalitat. No podrán”, ha remarcado. Cuixart llamó a la movilización permanente: “Nuestra arma más peligrosa son las papeletas, las urnas, las pancartas y los carteles”. A continuación ha mostrado una papeleta y ha pedido a los asistentes que se desplazaran hasta el edificio de la universidad donde varios voluntarios repartieron papeletas idénticas a las intervenidas por los agentes de la Guardia Civil.

Según las entidades soberanistas, se repartieron 100.000 papeletas sólo en la plaza Universitat y un millón en toda Cataluña, con la pregunta oficial del referéndum: “¿Quiere que Cataluña sea un Estado independiente en forma de república?”.

El acto acabó de forma festiva frente al edificio de la Universidad sobre el que fueron colocando carteles convocando a la ciudadanía a ir a votar.

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