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La técnica del bailarín Carlos Acosta cierra Peralada

El artista admite haber tenido conversaciones con el régimen para suceder a Alicia Alonso al frente del Ballet Nacional

El bailarín Carlos Acosta en Barcelona.
El bailarín Carlos Acosta en Barcelona.

“La vida es demasiado corta para mis ambiciones” explica el guapo, elegante, sensual y virtuoso bailarín cubano Carlos Acosta (La Habana 1973), el perfecto príncipe Albrecht, para muchos balletómanos. Acosta, que durante más de 17 años ha sido primer bailarín del Royal Ballet de Londres, ha formado ahora su propia compañía, Acosta Danza, con 21 bailarines cubanos, una formación con la que pondrá broche de oro el próximo jueves a la presente edición del Festival Castell de Peralada.

“Es verdad que he mantenido conversaciones con políticos del régimen cubano para suceder a Alicia Alonso en la dirección el Ballet Nacional de Cuba pero han quedado en el aire, ahora mi interés es mi propia compañía y mis tres hijas, dos de ellas gemelas”, afirma con su seductora sonrisa el bailarín.

Acosta, a sus 44 años, sigue teniendo una técnica precisa y una elegancia innata, cualidades que el público, que acuda la noche del jueves a Peralada, apreciará en Memoria un vibrante solo de danza contemporánea de Miguel Altunaga con música de Murcof.

La excelencia de este intérprete volverá a brillar en Two un solo del afamado coreógrafo Russell Maliphant con música de Andy Cowton que fue creado, en principio, para la diosa de la danza, Sylvie Guillen. Otras coreografías a destacar en el programa son El cruce sobre el Niágara, una bellísima pieza de la creadora cubana, Marianela Boan, que mece la espiritual música del compositor francés Olivier Messiaen, música que acentúa el carácter íntimo que emana de la obra.

Otra interesante coreografía será Faun; la versión que el coreógrafo Sidi Larbi Cherqkaoui ha realizado sobre la célebre coreografía de Vaslav Nijinsky con música de Claude Debussy. Alrededor no hay nada del coreógrafo español, Goyo Montero, con poemas de Joaquín Sabina y Vinicius de Morales es otra de las destacadas piezas de este atractivo programa. “De niño en Cuba mi padre me vio bailar breakdance en la calle y se asustó, fue entonces cuando me apuntó a clases de ballets, yo no sabía lo que era, fui un estudiante rebelde al principio, pero luego mis condiciones físicas me llevaron a éxitos insospechados como intérprete, estoy agradecido a la danza por lo que me ha dado y esta sabiduría es la que ahora intento transmitir a mis bailarines”, remachó ayer durante la presentación de su espectáculo.

Tras el estreno en España de la compañía Acosta Danza continuará su gira de debut con una serie de espectáculos durante siete semanas, a partir del 26 de septiembre, en el Reino Unido, donde el bailarín cubano pasó la mayor parte de su carrera.