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Madrid paraliza el cambio de nombres de calles franquistas hasta que se resuelvan tres recursos

Las retirada de las placas estaba previsto para junio

Dos mujeres, en la calle de la Batalla de Belchite, en Madrid Ampliar foto
Dos mujeres, en la calle de la Batalla de Belchite, en Madrid

El Ayuntamiento de Madrid, dirigido por Manuela Carmena, paralizó este lunes la sustitución de 52 placas en calles con referencias franquistas tras recibir seis recursos contencioso-administrativos contra el plan. En tres de ellos se piden medidas cautelares consistentes en la suspensión del proyecto. El pleno municipal votó a favor del cambio del callejero y la junta de gobierno acató esta decisión el pasado mes de mayo. Desde entonces, el Ayuntamiento rechazó un millar de recursos de carácter administrativo. El gobierno municipal espera que los jueces se pronuncien en las próximas semanas.

El gobierno de Ahora Madrid, liderado por Podemos y formado por IU, Equo y Ganemos, decidió paralizar el cambio de rótulos de 52 calles por "prudencia". En las últimas semanas, los jueces de la capital han recibido seis recursos por parte de particulares y asociaciones que piden interrumpir el cambio del callejero. Creen que algunas de las calles mencionadas no se ven afectadas por la Ley de Memoria Histórica. El gobierno local ha decidido esperar el dictamen de los jueces sobre las medidas cautelares solicitadas.

El Consistorio confía en que "esta situación se resuelva en breve y pueda continuar ejecutando las acciones previstas en función del acuerdo de la junta de gobierno", afirmaron desde Ahora Madrid. Una portavoz del ejecutivo local señaló que el Ayuntamiento espera que los jueces se pronuncien en pocas semanas sobre las medidas cautelares. En el caso de que las acepte, el cambio del callejero podría sufrir un retraso de meses, hasta que la justicia dictamine una resolución firme.

De momento, el equipo de Carmena ha cambiado la denominación de las vías solo virtualmente: las referencias a la Guerra Cívil y al franquismo han sido borradas en la plataforma municipal de Internet y en programas como GoogleMap, pero las viejas inscripciones siguen en las calles. La junta de gobierno recogió el borrador del nuevo callejero en mayo, después de que en abril el pleno lo aprobara con la única abstención del PP. El callejero debería haberse cambiado en junio.

Ayudas a los afectados

Según pudo saber EL PAÍS, los nombres cuestionados en los recursos contencioso-administrativos son los de la calle de los Caídos de la División Azul, la de los Hermanos García Noblejas y la de Millán-Astray. En uno de esos documentos se cuestiona también todo el listado de nombres propuestos por el Comisionado de la Memoria Histórica, el organismo ad hoc que dirige la abogada socialista Francisca Sauquillo.

El Ayuntamiento es consciente de que la situación puede derivar en problemas para miles de afectados. A través de una nota oficial, el gobierno de Carmena recordó este lunes que mantiene su compromiso de informar a los residentes sobre los cambios. El Consistorio también creará una comisión que estudiará la concesión de ayudas económicas.

Desde mayo, el Ayuntamiento tramitó alrededor de un millar de recursos de reposición de carácter administrativo; es decir, ante el propio Consistorio. Todos esos recursos, no obstante, han sido rechazados por la propia Administración municipal: "En la inmensa mayoría de estos casos, se ha empleado el sistema de cambiar solamente el nombre del recurrente, pero utilizando las mismas argumentaciones, como si fuera una recogida de firmas", defiende el gobierno municipal.

El cambio del callejero es una medida contemplada por el equipo de Carmena para cumplir con la Ley de Memoria Histórica de 2007. Además de fijar 52 nuevas denominaciones —en sustitución de vías y plazas cuyos nombres se consideran vinculados a la época de la dictadura, como la plaza de Arriba España o la calle del Primero de Octubre—, el ejecutivo quiere colocar 15 placas en lugares considerados "emblemáticos" para la historia de la capital. Esas placas se pondrán, por ejemplo, en viejas cárceles o cementerios.

Entre los proyectos que el Consistorio está evaluando para avanzar en su política de la memoria se encuentran un memorial en el cementerio de La Almudena y unas 50 placas en recuerdo de víctimas ilustres del régimen de Franco. Los rótulos, que se parecerán a los rombos amarillos que ya están colocados en varias calles y que señalan hechos históricos de la ciudad, harán referencia a la vida de políticos, literatos y científicos represaliados.

El precedente de Alicante

En el pasado mes de marzo, el Ayuntamiento de Alicante —integrado por la coalición de PSOE, Guanyar y Compromís— tuvo que reponer los nombres de calles con reminiscencias franquistas que había sustituido en los últimos meses por orden judicial. Un juez ordenó entonces el "restablecimiento de las denominaciones primitivas" y frenó cautelarmente todos los trámites desarrollados para aplicar la iniciativa. El gobierno local fue obligado, entre otras denominaciones, a sustituir el rótulo de la plaza de la Libertad por el de División Azul.

Ayer, el secretario de la Plataforma Patriótica Millán-Astray, Guillermo Rocafort, consideró que la paralización del cambio de placas ha llegado "tarde". "Aunque no vayan a cambiar las placas por ahora, la guía oficial del callejero de Madrid ya ha sido modificada", se quejó Rocafort en declaraciones a Europa Press. El Ayuntamiento subrayó ayer que la modificación del callejero fue respaldada "por una amplísima mayoría" de los concejales de la capital.