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El discurso del Spiderman Gordo

Las prestigiosas charlas TEDxMadridSalon celebran una nueva edición en la capital

El Spiderman Gordo de la plaza Mayor, durante una actuación con una turista.
El Spiderman Gordo de la plaza Mayor, durante una actuación con una turista.

El Spiderman Gordo de la plaza Mayor propina uno de sus poderosos puñetazos a un turista, luego tiene que encajar otro del visitante —simulados, claro—. Ambos hacen la postura de volar, de perseguir a los malos, el movimiento sexy. Choca su prominente barriga con la prominente barriga de un señor que pasaba por allí. La pandilla visitante tira fotos sin parar. Suenan carcajadas y luego resuenan los euros. El Spiderman Gordo lleva 10 años en su esquina de la plaza Mayor dando caza a los criminales y utilizando su gran superpoder: “Tratar de hacer reír”, según explica con su agreste voz de acento portugués el hombre bajo el disfraz. Ahora, además, es el ponente más pintoresco de las prestigiosas charlas TEDxMadridSalon, que se celebran hoy en la plaza Mayor, con la colaboración del Ayuntamiento de la capital.

De pronto un coche patrulla de la Policía Nacional se acerca a la esquina del espectáculo. Cesa el jolgorio. Se baja la ventanilla. Aparecen, en la penumbra, los rostros de dos policías. Se masca la tensión.

—“¿Cómo va la tarde, Spiderman? ¿Muchos criminales?”, preguntan.

—“Todo bajo control, agentes”, responde el vigilante arácnido.

“Por aquí hay algunos malhechores”, nos cuenta, “pero a los grandes criminales —que ya sabemos todos cuáles son— yo no tengo acceso”.

El Spiderman Gordo empezó con este personaje para poder compaginarlo con sus trabajos de actor, sus castings y otros proyectos que no quiere desvelar porque los contará en la charla TEDx. En su tarjeta explica que tiene que haber otras profesiones además de abogados, fontaneros y camareros. “No sé por qué me llaman gordo, tiene que ser la envidia”.

Tampoco puede desvelar su rostro ni su identidad: “El sindicato de superhéroes, que preside Superman, me lo prohíbe”, se disculpa. Para su charla se va a hacer un nuevo traje; el que posee lo tiene muy castigado por la dureza de la calle. “Me lo confeccionará mi costurera secreta”, dice.

En el evento que se celebra hoy estará acompañado de otros ponentes como la arquitecta Atxu Amann, que hablará de género y espacio público; la periodista Cristina Peregrina, que explicará, como madre, la experiencia del espacio vecinal Almendro 3; Antropoloops, que mezclará música tradicional latinoamericana; el Padre Ángel, fundador de Mensajeros de la Paz, que hablará de los indigentes de la plaza; José Luis de Vicente, comisario del Sónar+D, que hablará de innovación en el espacio público, y la escritora Silvia Nanclares, que narrará sus recuerdos de la céntrica plaza madrileña. Como introducción, los sonidos de la ciudad del DJ Juanito Jones y como maestra de ceremonias, la organizadora Antonella Broglia. Las 2.000 localidades gratuitas ya están agotadas, pero a las 21.30 se pondrán a disposición de los asistentes que acudan al TEDxMadridSalon los asientos vacíos.

El Spiderman Gordo sigue ahí, flipando a los niños, despiporrando a los mayores, hablando cinco idiomas y chapurreando otra decena para comunicarse con la gente de todo el mundo que pasa por su esquina. Alimentando a una familia, con spiderhijos. La influencia que emana este personaje de la plaza Mayor ha llegado al cine, pues se ha hecho una película sobre él: el corto titulado Llámame Parker, de Peris Romano, que participó en una edición del Notodofilmfest.

Mientras, en la calle recibe el cariño de los peatones, ya que su personaje es un casi icono de la ciudad, aunque también conoce las burlas y el desprecio. “Este es un personaje que no deja indiferente a nadie”, dice el Spiderman, “la mayoría lo aman, aunque otros no tanto”. Se supone que estos últimos son los criminales.