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El ir y venir del 080

Brain & Beast, Txell Miras, Pablo Erroz, Maria Roch y Colmillo de Morsa confirman el eclecticismo de la pasarela

Un diseño de Brain & Beast.
Un diseño de Brain & Beast. AFP

Si hay algo que todos los diseñadores hacen en el 080 Barcelona Fashion, que se celebra hasta el viernes en el Recinto Modernista de Sant Pau, es ir y venir, sobre todo entre el backstage y la pasarela. Aunque no todos osan hacerlo con una bata de cuadros de abuelo encima, como lo hizo ayer Ángel Vilda encima de la pasarela con su marca Brain & Beast. El diseñador, emulando a su abuelo para presentar una colección basada en la nostalgia, se vistió de esta guisa en uno de los shows más esperados, que conjuga creatividad, transgresión e ironía. Antes de que Custo Barcelona cerrara la tercera noche, también se pasearon por la pasarela instaladas en el antiguo hospital Colmillo de Morsa, Aubergin o Maria Roch, y el martes hicieron lo mismo Txell Miras, Miriam Ponsa o Pablo Erroz, dando al 080 ese aire ecléctico que tanto lo caracteriza.

La semana de la moda catalana marcha sin sobresaltos en un espacio ya conocido, que ahora luce más rehabilitado y acoge una pasarela cuadrada con más aforo que en ocasiones anteriores, que permite aumentar el número de oteadores dispuestos a escudriñar qué trae la temporada primavera-verano 2018, o lo que estará en las tiendas en los próximos días, ya que algunas firmas exploran el modelo see now buy now (lo veo, lo compro).

Diseños de Lebor Gabala. ampliar foto
Diseños de Lebor Gabala. Getty Images

El lunes inauguraron la pasarela veteranos como Krizia Robustella, fiel a su estilo deportivo de lujo, esta vez con estampados inspirados en el Congo; Miquel Suay, con unos diseños para hombre ideados a partir de los Borgia, la saga valenciana originaria de Xàtiva, en Valencia; Oscarleon, que sigue vistiendo a una mujer delicada pero no solo va de negro, sino que abraza el rosa chicle, o Daniel Rosa, merecedor del premio al mejor diseño emergente en la edición de invierno. Marcas como Antonio Miró, desde hace dos ediciones sin el diseñador que fundó la firma, Macson, una empresa familiar que cumple 75 años, o las infantiles Bóboli y Little Creative Factory también presentaron sus propuestas el primer día.

Debutantes

Una modelo de Miriam Ponsa. ampliar foto
Una modelo de Miriam Ponsa. Getty Images

Marcaron el pulso al día siguiente Txell Miras y Miriam Ponsa. La primera con una colección retrospectiva, Rococont, fusión de una mirada rococó y contemporánea, con sobreposiciones de tejidos, volúmenes exagerados y combinaciones de plisados con lisos o pasamanería barroca. Ponsa volvió a homenajear a las mujeres, “las que tienen la sal de la mar impregnada en su historia”, con una colección de piezas holgadas, jerséis de tricot y vestidos deshilachados, tonos azul marino y turquesa, y la novedad del látex estampado. Pablo Erroz sorprendió con una colección más desenfadada, que añadió a sus patrones más habituales estampados de palmeras de colores y piel de serpiente. Las flores destacaron en la moda de baño de Guillermina Baeza y en los vestidos ligeros de Lebor Gabala, mientras que los volúmenes vaporosos en blancos claros predominaron en el desfile de LOA by Lidia Aguilera. Mietis y Gnorig fueron los diseñadores debutantes, y la incursión en la moda del bailarín Rafael Amargo cerró el segundo día.

Colmillo de Morsa, Maria Roch, Gema Sach se estrenaron ayer en el 080, una jornada que cerró la mencionada firma Brain & Beast y Custo Barcelona, otro clásico de la pasarela que mostró su colección con más brillo, una tendencia que quiere llevar a la vestimenta de día.

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