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La Casa de Campo, en blanco y negro

Un libro traza la historia de uno de los parques urbanos más grandes de Europa a lo largo de cuatro siglos

Viviendas de la Colonia de Manzanares tras la Guerra Civil. Los carteles delimitan los bandos.
Viviendas de la Colonia de Manzanares tras la Guerra Civil. Los carteles delimitan los bandos.

La historia de la Casa de Campo arranca en 1561, cuando Felipe II traslada a Madrid la corte y se hace con fincas que el monarca utilizaría para cazar. Vive luego varias ampliaciones, aunque no será hasta la Segunda República (1931) cuando el Gobierno ceda la propiedad al Ayuntamiento de Madrid. Entre sus árboles, lagos y caminos se han vivido episodios importantes de la historia: durante la Guerra de la Independencia, los franceses fusilaron aquí a sublevados españoles, mientras que en la Guerra Civil la Casa de Campo fue la puerta de entrada a la capital de los militares golpistas.

Todo esto y mucho más se explica en el libro Historia de la Casa de Campo (Temporae), un volumen ilustrado con fotografías de época en el que Juan Luis Roldán repasa la vida de uno de los parques urbanos más grandes de Europa, además del más extenso de la ciudad, con 1.723 hectáreas. Roldán ya había narrado las vidas de algunos barrios de Madrid (La Concepción, San Pascual, Guindalera o Parque de las Avenidas) en una colección que pretende contar todos los entresijos históricos de la ciudad.

Tal y como explica en el libro Roldán, la 75 brigada mixta defendió la República de los rebeldes desde la Casa de Campo. Pese a la falta de materiales en el frente, los mandos republicanos se preocuparon por la deforestación de la zona, como queda recogido en esta orden de junio de 1937: “El árbol es tan necesario a nuestra salud como el comer. En el sector que ocupamos, uno de los más bellos de Madrid, se están talando árboles sin que presida una acertada y severa dirección capaz de impedir que nuestra querida capital pierda uno de sus mejores pulmones”.

En los años sesenta se empieza a plantear el proyecto de trasladar a los animales desde la casa de fieras del Retiro a un nuevo recinto más moderno ubicado en la Casa de Campo. El plan, en un principio demasiado ambicioso, pretendía construir un zoológico de 282 hectáreas que incluirían el lago y deberían recorrerse en coche. La ambición menguó y con ella el tamaño del zoo, que al final se reduciría a tan solo 40 hectáreas. En 1971 Franco inauguró la primera fase de la obra. Dos años antes, en 1969, el entonces alcalde de Madrid, Arias Navarro, inauguraba el Parque de Atracciones. La Casa de Campo empezaba a tener ya el aspecto que hoy conocemos. Durante los tres años de soterramiento de la M-30, la obra tuvo denuncias de grupos ecologistas por los daños que pudiera entonces sufrir el parque.

El libro está ilustrado con imágenes históricas de todo tipo, además de una colección de fotografías de José Corral encargadas por el Ayuntamiento y realizadas en 1932. Con ellas, el lector puede hacerse una idea de cómo era el recinto antes de la Guerra Civil. En ese mismo año, el inventor Adrián Álvarez probaba su tanque submarino ante 15.000 personas en el lago del parque. Estas y otras curiosidades pueden encontrarse en un volumen que recoge más de cuatro siglos y medio de historia en 12 capítulos y que finaliza con la situación actual del emblemático parque madrileño.

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