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La Fiscalía catalana investiga a los fiscales del 3% por coacciones

Moix ha ordenado abrir diligencias tras recibir la denuncia de un empresario; los fiscales han pedido amparo al fiscal general

Los fiscales José Grinda, a la izquierda, y Fernando Bermejo salen de la sede de Convergència, eb la calle Còrsega de Barcelona.
Los fiscales José Grinda, a la izquierda, y Fernando Bermejo salen de la sede de Convergència, eb la calle Còrsega de Barcelona.

La Fiscalía Superior de Cataluña ha abierto una investigación para aclarar si tres fiscales anticorrupción coaccionaron y amenazaron a un empresario para que les suministrase información sobre el expresidente de la Generalitat Jordi Pujol. Las diligencias han sido ordenadas por el fiscal jefe Anticorrupción, Manuel Moix, y tratan de esclarecer lo ocurrido en una reunión entre los tres fiscales investigados ahora (José Grinda, Fernando Bermejo y Juan José Rosa) y el empresario Rafael Pallardó. El encuentro se produjo meses después de que Pujol confesara que su familia había mantenido una fortuna oculta a Hacienda en Andorra.

Lo que ocurrió en esa cita es ahora objeto de controversia. Los fiscales afectados explican su versión en un escrito en el que piden el amparo del Fiscal General del Estado, José Manuel Maza, ante las denuncias recibidas. La reunión se produjo, aseguran, el 30 de octubre de 2014 a instancias de Pallardó, quien, a través de su abogado, se había ofrecido para proporcionar datos relevantes sobre el exmandatario catalán. El empresario les exigió “el pago de fondos reservados” a cambio de la información, algo a lo que los fiscales se negaron.

Pallardó sostiene en su denuncia, por el contrario, que la reunión se celebró el 12 de marzo de 2015 en Barcelona, pero a petición de los fiscales. Éstos le “instaron” a declarar que las iniciales de unos correos electrónicos correspondían a miembros de la familia Pujol. El empresario les dijo que no era así y los fiscales le amenazaron, siempre según su versión, con que dejaría de “obtener ventajas por su colaboración con la justicia”.

Según fuentes de la Fiscalía, Moix sabe que Grinda no estuvo en Barcelona en esas fechas, por lo que la reunión referida por Pallardó nunca se produjo. El empresario, en cualquier caso, colaboró por esas fechas en el caso Emperador, en el que estaba implicado desde 2012 y que investigaban Grinda y Rosa. El empresario confesó haber blanqueado dinero de Gao Ping. Y agregó que la fórmula para llevar el dinero a China le fue propuesta por directivos de la Banca Privada de Andorra (BPA). Ahí está el nexo con los Pujol, porque esa entidad guardó los fondos de la familia de 2010 a 2014, cuando estalló el escándalo.

Pallardó ha denunciado las supuestas coacciones más de dos años después. Según los fiscales afectados -que han recibido el apoyo de sus compañeros de Anticorrupción- la denuncia está vinculada a un cambio de estrategia del empresario. Pallardó habría contratado ahora al mismo abogado que defiende a los hermanos Higini y Ramon Cierco, que fueron propietarios de BPA hasta que salieron a la luz indicios de blanqueo de capitales en la entidad. Los Cierco batallan desde entonces para retomar el control del banco.

El fiscal jefe Anticorrupción, Manuel Moix, recibió declaración a Pallardó el 28 de marzo sin haber informado a los fiscales de la existencia de la denuncia. Siete días después, ordenó abrir diligencias por delito de coacciones y contra la administarción de justicia. El 10 de abril, apartó a dos de ellos (Grinda y Bermejo) del caso 3%, que investiga el presunto pago de comisiones ilegales a Convergència a cambio de obra pública. La Fiscalía catalana se ha hecho cargo del caso porque los hechos ocurrieron en Barcelona y ha abierto diligencias. Los fiscales afectados pedirán que se tome declaración como testigo a Moix.