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Puigdemont lanza tres posibles preguntas para el referéndum

“¿Quiere que Cataluña sea un Estado independiente? ¿Quiere que Cataluña sea una república independiente? ¿Quiere que Cataluña continúe formando parte de España?”, ha propuesto en una entrevista a Al Jazeera

El presidente catalán Carles Puigdemont desveló en una entrevista al programa Talk to Al Jazeera emitida el sábado tres posibles preguntas para consultar a la ciudadanía en un hipotético referéndum independentista. “¿Quiere que Cataluña sea un Estado independiente? ¿Quiere que Cataluña sea una república independiente? ¿Quiere que Cataluña continúe formando parte de España?”. El president aclaró que si la consulta fuera acordada con el Estado se podría pactar el redactado pero enfatizó que la intencionalidad “no tendrá confusión posible”.

“Nosotros queremos llegar a un acuerdo con el Estado español. Y si para eso hay que ponerse de acuerdo en la pregunta del referéndum, estamos dispuestos a hacerlo” aseguró Puigdemont a la televisión árabe tras recordar que en el resto de España “hay opiniones de todos los gustos” sobre si hay margen dentro del marco constitucional para realizar la consulta. En el planteamiento de Puigdemont sorprende que, por primera vez, se baraje la posibilidad de que la pregunta haga referencia a una continuidad en España.

“Hay una vía legal para preguntar a Cataluña. [Permitir el referéndum] es una voluntad política. El propio Tribunal Constitucional ha dicho que no es un tema de leyes, sino de voluntad política”, aseguró el president. El líder catalán insiste así en su interpretación de la sentencia que anuló la declaración de soberanía aprobada por el Parlament, en 2014. El tribunal dejó claro que “cabe una interpretación constitucional de las referencias al derecho a decidir” de los catalanes pero siempre en el marco de un cambio en la Ley Fundamental.

La entrevista se emitió el pasado sábado y fue grabada antes de que el líder catalán viajara a Estados Unidos el pasado lunes. Su contenido trascendió después de que la Generalitat enviara una nota de prensa en la que, sin embargo, no menciona el hecho de que el presidente pusiera ejemplos concretos de cómo podría ser la pregunta del referéndum.

Ante las cámaras, Puigdemont sí fue enfático en que respetará su calendario inicial de convocatoria. La votación, dijo, se hará “como muy tarde al final de septiembre” y descartó que se realice en mayo, tal y como llegaron a pedir su socio de Gobierno en la Generalitat, Esquerra Republicana, y la CUP, que planteó el apurar los términos del referéndum de cara a prestar sus votos para la aprobación de los Presupuestos catalanes.

La Generalitat, continuó el presidente, tiene “listos los preparativos” para abordar tanto un escenario donde gane el sí en la consulta como en el que venza el no. El president también desveló en la entrevista que se mantendrá la neutralidad en el caso de que finalmente se produzca la votación sobre la independencia de Cataluña. Y, en caso de que el no se imponga, Puigdemont dijo que dimitirá y convocará unas nuevas elecciones “para que una nueva mayoría política gestione y aplique ese resultado”, explicó. “Con un pueblo catalán que decide que no quiere ser independiente no tiene sentido un Gobierno independentista como el que presido”, agregó.

La vía escocesa

En el caso de que el Estado no se avenga a pactar la realización de la consulta, el presidente catalán ve imposible que se plantee el uso de la fuerza o se recurra al Ejército para impedir la votación: “Ello sería inviable desde todos los puntos de vista, porque en el momento en que se usara la fuerza física habría perdido en esta situación”.

De hecho, considera que hay cierta frivolidad en las amenazas de aplicar los artículos 155 (la intervención del Estado en el Gobierno autónomo) y 116 (estado de sitio) de la Constitución para reconducir la situación catalana. “Preocupa esta aproximación tan normal de la política española a situaciones excepcionales, como de una cierta tensión innecesaria”, criticó Puigdemont. “La única reacción que sería decisiva es el diálogo y sería más efectiva que cualquier amenaza”, puntualizó.

Durante la entrevista, Puigdemont insistió en mirarse en el espejo de la situación escocesa. “Europa está cambiando de posición muy claramente y lo que vale para Escocia vale para Cataluña”, explicó. Considera que ahora hay un cambio de discurso respecto a si Escocia debe seguir perteneciendo a la Unión Europea después del Brexit. “La Comisión Europea ahora está diciendo que Escocia no tendría ningún problema para continuar siendo miembro si se declara independiente”, recordó. Un baremo que quiere que también se aplique en el caso de que se celebre la consulta en Cataluña y gane el sí.

“Todos los Gobiernos europeos tienen un buen conocimiento de lo que pasa en Cataluña”, continuó el presidente catalán, que no reveló si ha tenido contacto con líderes europeos para plantear posibles reconocimientos a una declaración de independencia en Cataluña. Puigdemont descartó que se esté llevando a cabo “una estrategia de reconocimiento internacional” y dijo que pedirá esa aprobación con el resultado del referéndum en la mano.

La conversación con Al Jazeera se emitió en la víspera de que el ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, dijera en una entrevista a EL PAÍS que España, “de entrada”, no bloqueará la entrada de una Escocia independiente en la Unión Europea, si bien insistió en que tendría que seguir todos los pasos estipulados para su ingreso.

El Gobierno español ha defendido hasta ahora una posición distinta, para evitar el mismo razonamiento en el caso de una hipotética independencia de Cataluña. Puigdemont valoró en Twitter la afirmación de Dastis: “Hemos ido diciendo que la realpolitik se impondría. Y aquí tenéis una muestra: lo que decía el Estado y lo que ahora dice, ante lo inevitable”.