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Antoni Castellà, portavoz de Demòcrates de Catalunya

“El Gobierno tiene la obligación de convocar el referéndum diga lo que diga el Constitucional”

Castellà recuerda que en Escocia se empezó la campaña del sí un año antes de la consulta

Antoni Castellà, portavoz de Demócratas de Cataluña.
Antoni Castellà, portavoz de Demócratas de Cataluña.

Antoni Castellà (Barcelona, 1970) es diputado de Junts pel Sí y portavoz de Demòcrates de Catalunya, la escisión de Unió que apuesta por la independencia de Cataluña.

Pregunta. ¿El proceso no vive continuamente en un volcán a punto de explotar que le da excesiva inestabilidad?

Respuesta. El proceso es un volcán. Vamos a hacer un cambio histórico y es lógico que las cosas sean complicadas y que la situación sea convulsa, pero todo eso es un indicativo de que vamos en serio. Lo relevante es que hay un acuerdo entre Junts pel Sí y la CUP para hacer el referéndum y que ahora no hay excusas para no hacerlo.

P. ¿Las declaraciones de Santi Vidal han añadido riesgos?

R. No. Sus declaraciones fueron absolutamente desafortunadas: se inventa lo que dice y por tanto se equivocó. Pero no sé si era necesario que dejara el escaño de senador, vistas las declaraciones realizadas desde el ámbito español que están fuera de lugar y por las nadie asume ninguna responsabilidad.

P. ¿Qué sucederá si no hay quórum en el Gobierno para no convocar el referéndum tras una posible anulación de la convocatoria de la consulta?

R. No me lo planteo. El Gobierno tiene la obligación de convocarlo diga lo que diga el Tribunal Constitucional. Ese es el mandato que tiene la Generalitat. Llegará un momento en el que se sustituirá el marco legal español por el catalán.

P. Artur Mas dijo en Madrid el jueves que había la posibilidad de una tercera vía, pero que esa propuesta dependía del Estado.

R. Si hubo una crisis en Unió fue porque algunos defendían la tercera vía y otros defendíamos la independencia. Yo me mantengo en esta última. No creo que haya recorrido para terceras vías. Y me sorprende porque el juicio al 9-N, de hecho, es una negativa a las terceras vías. El proceso de autodeterminación de Cataluña es lo mejor que le puede pasar a España como ejercicio de catálisis para cambiarse ella misma.

P. La CUP validará los Presupuestos y la posibilidad de que se convoque el referéndum. ¿Solo el no poder validarlo puede ser una excusa para no celebrarlo?

R. Eso no es una excusa. La única amenaza que tiene el referéndum somos nosotros mismos. Si el pueblo catalán responde, lógicamente da legalidad. Ese es el choque de trenes. Siempre digo que el referéndum se hará pactado o tolerado. No hay más alternativa. La única forma que no fuera tolerado sería ejerciendo la fuerza y eso no lo puede hacer un Estado de la Unión Europea.

P. ¿Cree que en un referéndum ganaría el sí?

R. Estoy convencido, pero para eso tendríamos que hacer una buena campaña. Estamos a un plazo máximo de ocho meses y en Escocia la campaña empezó un año antes. La responsabilidad ahora es ganar el referéndum.

P. ¿Quién animará a los partidarios del no votar?

R. El mejor instrumento para animar a los partidarios del no es la credibilidad y la voluntad insobornable de hacer un referéndum vinculante. Y destacar que contra más porcentaje de participación, mejor; pero tan democrático es votar como no ir a votar y no ir a votar no se puede incluir en el no. El resultado se tiene que aplicar sea cual sea la participación.

P. En caso de unas elecciones, Demòcrates defiende que se presentará en solitario. No corre el riesgo de acabar diluida en los resultados del Partit Demòcrata, que ha logrado quedarse con la marca?

R. Ese es un reto, pero plantearemos una oferta clara de partido no vinculado a la dependencia de oligarquías.

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