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Abanca gana 333,6 millones en 2016, un 1% más que el año anterior

Escotet sobre los 1.000 millones que pagó por el banco nacionalizado: "Estaba 'escarallado' y ahora puede correr la maratón"

El consejero delegado de Abanca, Francisco Botas, su vicepresidente, Juan Carlos Escotet, y el director financiero, Alberto de Francisco, en la presentación de resultados.
El consejero delegado de Abanca, Francisco Botas, su vicepresidente, Juan Carlos Escotet, y el director financiero, Alberto de Francisco, en la presentación de resultados. EFE

Abanca ha incrementado en 2016 un 1% su beneficio neto respecto al año anterior obteniendo 333,6 millones de euros, una cifra que, según el banco, nacido de la quiebra de la fusión de las cajas gallegas, eleva su rentabilidad hasta el 9,7% frente al 8,7% conseguido en 2015. El resultado antes de impuestos fue de 358,8 millones de euros, un 3% más que en 2015, y los ingresos por prestación de servicios aumentaron en un 5,9%. La entidad considera que las bases de este crecimiento son la “buena evolución” de las principales líneas de negocio con crecimientos de un 3,8% del crédito y de un 4,5% de captación de recursos. La comercialización de productos y servicios de valor añadido han crecido un 12%.

El banco, nacido en 2013 tras la venta al grupo venezolano Banesco de la nacionalizada Novagalicia Banco (NCG) que ha acabado con sus exdirectivos en la cárcel, destaca como clave del último ejercicio su “fortaleza en la solvencia” con una ratio de capital CET1 del 14,7%, “con una amplia holgura sobre los requerimientos del Banco Central Europeo”. Junto a ello, mejora su posición de liquidez “que evidencia con una sólida estructura de financiación” y mantiene una ratio de créditos sobre depósitos del 91%.

La empresa ha conseguido reducir un 20% la cifra de morosidad que sitúa en el 6,8% con una cobertura del 54% de los activos problemáticos. En 2016 concedió 3.000 millones en circulante a empresas y autónomos (un 27% más que en el año anterior) con 13.000 millones de volumen financiado. Estos datos, a los que añade su crecimiento en un 33% en ventas de seguros y del 12% en volumen de fondos y planes de ahorro, llevan al banco a reivindicarse como una de las entidades más solventes del sector financiero español.

El grupo venezolano que lidera Juan Carlos Escotet adquirió en diciembre de 2013 la fracasada Novagalicia Banco (el banco nacido de la fusión de las cajas de ahorro gallegas promovida por la Xunta y avalada por el Banco de España) por 1.003 millones de euros. El Estado inyectó 9.050 para reflotarla y en el primer ejercicio sus ganancias alcanzaron los 1.157 millones, superando el precio de compra .

Desde entonces Escotet lidia con la imagen del banquero que se ha quedado a precio de ganga con la que habría de ser la gran caja gallega. En la rueda de prensa de presentación del balance anual celebrada este martes, el banquero evitó reconocer que había comprado muy barato el banco gallego. Cuando se le preguntó expresamente por ello, ofreció una larga respuesta con la que acabó señalando que en 2013 NCG “era un banco 'escarallado' [en gallego, estropeado], un paciente en terapia intensiva, y ahora está en condiciones de correr la maratón de Nueva York”, informa Europa Press. El empresario venezolano asegura que le “preocupa muchísimo” que se “haya tratado de hacer populismo” con el proceso de privatización que insiste que ganó "en buena lid”.

La venta de NCG al grupo Banesco fue, en palabras del presidente gallego Alberto Núñez Feijóo, entusiasta impulsor de la fusión de las cajas gallegas que acabó en fiasco, la decisión “menos mala” posible para los intereses de Galicia. En 2015 el beneficio se redujo hasta los 330 millones que Abanca ha conseguido incrementar ligeramente en 2016. En abril de esa última anualidad, el consejo de administración repartió los primeros dividendos entre sus accionistas por 315,5 millones de euros, la misma cantidad del dividendo a cuenta aprobado un mes antes.

La entidad informó hace apenas unos días de que ha anticipado al FROB (el fondo de reestructuración ordenada bancaria) los 300 millones de euros del último plazo de los pagos asumidos en el contrato de compraventa de la entidad financiera.

Escotet lamenta el ingreso en prisión de los exjefes de la caja

C. H.

Prácticamente en los mismos términos utilizados por el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, al conocer la sentencia que supuso el ingreso en prisión de los exdirectivos de Novacaixagalicia por las indemnizaciones millonarias que cobraron, Juan Carlos Escotet ha calidicado de “muy lamentable” desde un puto de vista personal la entrada en prisión de José Luis Pego, Gregorio Gorriarán, Óscar Rodríguez Estrada, Ricardo Pradas y Julio Fernández Gayoso. La Audiencia Nacional ordenó el ingreso en prisión para los cuatro directivos y un asesor jurídico de las fusionadas cajas gallegas condenados en 2015 a dos años de cárcel por el cobro de indemnizaciones, por importe de 22 millones de euros que se concedieron a sí mismos antes de abandonar la entidad.
Los contratos de alta dirección fueron modificados en 2010, cuando ya se habían reclamado 1.162 millones de euros al FROB para superar la situación de inviabilidad de las dos cajas que iban a fusionarse (Caixanova y Caixa Galicia).
El dueño del grupo Banesco y vicepresidente de Abanca matiza su valoración personal respecto a las penas de cárcel expresando su “respeto por las decisiones judiciales”. Sostiene que carece de los “elementos necesarios” para poder valorar si es justa o no la condena a los exdirectivos de las cajas gallegas. Escotet ha destacado que el contrato de compraventa de la entidad establecía que "era el FROB el mandatado en el proceso mientras que Novacaixagalica fue la persona jurídica" que tramitó las reclamaciones por lo que precisa que la “razón legal establecida en el contrato escapa de esta administración”.