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Cifuentes opta a la Presidencia del PP de Madrid sin rivales de peso

La presidenta quiere devolver "el protagonismo y la ilusión a los militantes, avanzar en la regeneración democrática y recuperar la credibilidad"

Cristina Cifuentes, presidenta regional, recorrerá un camino casi expedito para alcanzar también el próximo mes la Presidencia del PP de Madrid. De momento, tan solo le hará frente Luis Asúa, presidente del distrito de Chamberí, que acude a la cita consciente de sus limitaciones. Cifuentes se presentó ayer como la impulsora de la regeneración de un nuevo PP madrileño y se mostró convencida de haber conseguido revitalizar la formación, así como de “recuperar la credibilidad de los ciudadanos”, con un proyecto donde no cabe la bicefalia entre Gobierno y partido. Los militantes decidirán en el congreso del 17 al 19 de marzo

Cristina Cifuentes tras presentar su candidatura en Génova.

A Cristina Cifuentes las críticas que pueda recibir por la acumulación de puestos (presidenta de Gobierno y de partido) no le preocupan. En primer lugar, porque el congreso nacional del PP rechazó la enmienda que reclamaba impedir acumular más de un cargo, aunque tan solo por 25 votos de diferencia (303 a favor, 328 en contra y 8 abstenciones), y, en segundo, debido a que se practica en todos los partidos.

El único problema estriba en que sus cometidos requerirán más horas de trabajo: “las 12 actuales se transformarán en 15”, pero como le “gusta” trabaja y lo considera “un honor”, tampoco ve ningún obstáculo insalvable. Además, la bicefalia entre el Gobierno y el partido en el caso de Madrid podría distorsionar la línea política que Cifuentes se enorgullece de haber puesto en marcha: regeneración democrática y revitalización del partido. Ella presidió hasta ayer, y desde hace un año, la gestora del PP madrileño, ya que la anterior presidenta, Esperanza Aguirre, dimitió debido a los casos de corrupción que atenazaban a miembros de su Gobierno. “Yo no lo pedí, pero lo acepté con orgullo”, concretó ayer Cifuentes, que aprovechó para lanzar un inesperado ataque a Aguirre: calificó su marcha de la Presidencia del PP de “deserción”, lo que ayer provocó la indignación de la actual portavoz popular en el Ayuntamiento, según fuentes próximas a Aguirre. Bien es verdad que en un comentario posterior con los periodistas, la presidenta de la Comunidad rectificó y dijo que había empleado mal la palabra “deserción” y que se refería a “dimisión”.

Según Cifuentes, en el último año ha conseguido una formación política distinta, donde ha restituido la imagen de un partido “limpio y transparente”. A esa tarea de higienización ha contribuido la aprobación del Código Ético, que es de obligado cumplimiento para su Gobierno y para el Grupo Popular de la Asamblea de Madrid. Su principio irrenunciable es “tolerancia cero frente a la corrupción”. Así ha logrado, en su opinión, “desatascar” y sacar al partido de la “desmoralización, vacío de poder y parálisis en el que se encontraba”.

A pesar de todos estos logros, a Cifuentes no le ha sido fácil anunciar su candidatura, afirmó ayer. “No he tomado la decisión a la ligera”, declaró. Fueron determinantes, además de las muestras de “apoyo y cariño” recibidas —domina, además del PP de Madrid, la Asamblea, el Gobierno, la Comunidad y casi todos los Ayuntamientos—, el hecho de que no “se puede detener ahora la revitalización del partido, el avance en la regeneración democrática y la recuperación de la credibilidad de los ciudadanos”. Cifuentes pretende consolidar al PP como “un referente en las políticas de centro”.

El éxito de su gestión interna se traduce en 1.773 nuevos afiliados y la apertura de cinco nuevas sedes en pueblos madrileños, aseguró. Además, de los 275.000 votos más que atesoraron en las elecciones de diciembre de 2015 frente a los anteriores comicios.

Sin dar nombres, Cifuentes se refirió a las críticas que ha recibido del concejal del Ayuntamiento de Madrid, Íñigo Henríquez de Luna, que mantiene que la premura con la que ha convocado el próximo congreso regional, del 17 al 19 de marzo en pleno puente de San José, inclina la balanza a su favor, porque a ella ya la conocen los militantes.

 

Sin ventajas ni atajos

 

La presidenta regional replica, sin embargo, que “no hay ventajas ni atajos para nadie” y recuerda que su compromiso es que el encuentro regional se celebre “lo antes posible”. Por ello, ha elegido la primera de las tres fechas ofrecidas por la dirección nacional. Esto significa que, “quienes hayan podido plantearse concurrir como candidatos a presidir el partido en Madrid, han tenido desde el 16 de febrero de 2016 hasta ahora mismo para preparar la candidatura que se votará en marzo”, dice. El plazo para presentar candidaturas finaliza el próximo 22 de febrero y los interesados deberán presentar un mínimo de 90 avales.

El congreso regional admite, por primera vez, la máxima defendida por Cifuentes de “un militante, un voto”. En citas semejantes anteriores solo intervenían los compromisarios en la elección del presidente del partido. En el próximo, podrán participar los 94.500 afiliados con los que cuenta el PP de Madrid, siempre y cuando se inscriban y se encuentran al corriente del pago de las cuotas. Un dato que fuentes oficiales del PP dicen desconocer. La de Madrid es la cuarta organización territorial después de Andalucía, Comunidad Valenciana y Galicia.

 

Asúa dice que se debería separar Gobierno y partido

“Es difícil, pero ahí tenemos a David contra Goliat”, declara Luis Asúa, el presidente del PP en el distrito de Chamberí, que se ha tirado a una piscina “en la que hay agua”, dice. Asúa es el único candidato que, de momento, ha manifestado su intención de presentar una candidatura alternativa a Cristina Cifuentes para presidir el PP madrileño. Su visión de la situación en la que se encuentra el partido difiere de forma radical de la de Cifuentes. “Es desoladora”, manifiesta.

<TB>Nada que ver con el escenario de partido vivo que pinta la presidenta. Asúa ha llevado a cabo un sondeo en un tercio de las sedes de la organización, y los afiliados activos (que puedan participar en la votación por estar al corriente del pago de las cuotas) “apenas llegan al 12%”. Serían unos 11.000, pero como la votación será durante el puente de San José, la participación sera menor, añade. El PP desconoce la cantidad de personas que se encuentran en esa situación, y están decidiendo todavía qué dinero se les pide.

“Es una paradoja, tienen una oportunidad de oro para recuperar a esas personas y no estén haciendo nada”, critica Asúa. El candidato aboga por unas primarias en las que se reivindique una posición de centro derecha liberal, alejada de la deriva más social y de izquierdas “que es lo que practica Cifuentes”. También difiere de su opinión sobre la bicefalia. Asúa sostiene que sería beneficioso separar la Presidencia del Gobierno del partido. “Tiene que existir una voz que sea la de los afiliados, no la del Gobierno que está condicionada por Ciudadanos”, sostiene.

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