El Ayuntamiento cerrará varias terrazas junto a la Milla de Oro

Al menos tres locales incumplen la normativa municipal urbanística

Cierre y precinto del restaurante La Máquina de Jorge Juan en el callejón de Puigcerdá.
Cierre y precinto del restaurante La Máquina de Jorge Juan en el callejón de Puigcerdá.Jaime Villanueva

La denuncia parte de las comunidades de vecinos de la calle de Jorge Juan (números 11, 13 y 15), que llevaron ante la Junta de Distrito las irregularidades de las terrazas de los cinco locales de esa calle en noviembre de 2015. Los restaurantes recibieron un expediente sancionador el pasado julio. Todos recurrieron, pero solo fue admitido el recurso del restaurante 5 Jotas, ya que los técnicos consideraron que daba argumentos “razonables”. Otro local, No, ya realizó las modificaciones requeridas.

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El Ayuntamiento anunció que el cierre “solo afectará a los elementos que no cumplan la ley”; es decir, a los veladores. El área de Desarrollo Urbano Sostenible explicó que “en el local precintado se podrá continuar con la actividad una vez que solicite la correspondiente licencia de actividad”. La Junta de Distrito, por su parte, señaló que la instalación de las terrazas cerradas se considera una ampliación del restaurante, por lo que “modifica las condiciones básicas que cumplían con la concesión de la licencia original, como las de seguridad y aforo”.

“¿Por qué nos cierran en vez de dialogar?”, se preguntaba ayer un trabajador del local clausurado. El alquiler medio de estos espacios es de unos 20.000 euros mensuales y emplean a unos 200 trabajadores en total. Pepe Caldas, dueño de dos locales, la Taberna Los Gallos y Babelia, denuncia que “hay un acoso por parte de la policía. Parece que nos quiere fastidiar cerrándonos en estas fechas”. El hostelero explica que los cinco locales presentaron un proyecto al Consistorio en verano para regularizar las terrazas y que todavía no han obtenido contestación.

El Ayuntamiento responde que el proyecto presentado en verano “incumple la normativa” y que las terrazas “están en situación de ocupación de vía pública, donde no se puede construir, y además los cerramientos no son legales”.

Los vecinos, en cambio, critican la lentitud para hacer cumplir la ley: “Esto lo tenían que haber anulado hace 10 años”, afirmaba una residente de la zona. Vecinos y restauradores se enzarzaron ayer en una discusión: unos denuncian el ruido que hay “hasta las cuatro de la mañana”, otros piden seguir trabajando.

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