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La policía halló restos de semen en el escenario de la última víctima del pederasta

Los investigadores localizaron manchas de sangre en uno de los coches utilizados por el supuesto agresor sexual

Un agente que participó en la llamada Operación Candy -abierta para detener al pederasta de Ciudad Lineal- ha afirmado esta mañana, que hallaron restos de semen en una bolsa de plástico junto al descampado de la última víctima el 22 de agosto de 2014. El supuesto autor, Antonio Ángel Ortiz, de 44 años, se enfrenta penas que van de los 77 a los 126 años de prisión por los delitos de abusos sexuales, detención ilegal, lesiones y tentativa de homicidio. 

Antonio Ángel Ortiz, en una imagen del juicio en la Audiencia Provincial. Ampliar foto
Antonio Ángel Ortiz, en una imagen del juicio en la Audiencia Provincial.

El agente de Policía Científica ha señalado en la octava sesión del juicio que se sigue en la Audiencia Provincial que realizó varias inspecciones oculares al Toyota Celica, que estaba a nombre de la pareja sentimental de Ortiz y en el que pudo trasladar a alguna menor hasta el lugar donde cometió la agresión, así como en el descampado del distrito de San Blas.

Los agentes encontraron varios pañuelos de papel y una bolsa de plástico en el descampado junto a la autovía de Barcelona (A-2) y la estación de metro de Canillejas a la que llevó a su cuarta víctima la tarde del 22 de agosto. La niña, de siete años y de origen dominicano, fue capturada en Hortaleza y trasladada a esta zona, junto a una caseta. En esta ocasión, Ortiz cambió su forma de actuar ya que en los casos anteriores las drogaba y las trasladaba a su domicilio. Allí, supuestamente, abusaba de ellas.

Otra de las testigos que ha declarado hoy ha sido la madre de la primera víctima, un niña de cinco años que fue capturada en la calle de Río Conejos, en el distrito de San Blas. Fuentes de las acusaciones particulares creen que aquella ocasión el agresor sexual utilizó el Citroën Xsara Picasso, el mismo que en el último rapto. 

Según las acusaciones, Ortiz capturó a la niña en un parque infantil, la subió a su vehículo y la agredió sexualmente "en un lapso relativamente corto de tiempo". "Desde que la madre la echa de menos hasta que aparece no pasa mucho tiempo. Fueron dos personas las que la encuentran abandonada y desorientada en la gasolinera en la que la dejó y la llevan a su casa", han destacado las acusaciones particulares..

Tanto el agente como la madre -cuya comparecencia ha durado tan solo 10 minutos-, se han ratificado en lo que ya contaron en fase de instrucción y han declarado en el juicio a puerta cerrada. Esta medida que ya ha sido adoptada en otras ocasiones por la presidenta de la Sección 7ª de la Audiencia Provincial, María Luisa Aparicio Carril, para preservar la intimidad de las menores y para que no trasciendan detalles de las agresiones sexuales.

El policía también ha destacado que se hallaron tres manchas de sangre en el Citroen Xsara Picasso. Estaban en el asiento posterior trasero, en el suelo de este asiento y en la base del puesto del copiloto. Lo descubrieron gracias a la reacción con el luminol. El agente también ha destacado que no correspondían a ninguna de las víctimas.

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