Carmena impondrá una tasa a los cajeros automáticos

El Ayuntamiento espera recaudar unos 750.000 euros para "programas sociales"

Una mujer utiliza un cajero automático en Madrid. En vídeo, el concejal de Ahora Madrid, Carlos Sánchez Mato (Ayuntamiento de Madrid).Vídeo: SANTI BURGOS

El Ayuntamiento de Madrid, gobernado por Manuela Carmena (Ahora Madrid), creará en 2017 un impuesto municipal destinado a los bancos por el "aprovechamiento del dominio público de los cajeros automáticos". Esta medida aportará al Consistorio 745.000 euros. "Una cantidad limitada", admitió este jueves el edil de Economía, Carlos Sánchez Mato, quien reveló que ese dinero se destinará a programas sociales y que la tasa no va "contra el sector bancario".

En Madrid existen 2.084 cajeros automáticos de las características incluidas en la nueva normativa local. El impuesto, que se introdujo como parte de un paquete de 12 ordenanzas fiscales aprobadas este jueves por la junta de gobierno, tendrá un impacto diferente en cada tipo de cajero. Existirán nueve tipos de cargas impositivas, que variarán desde un máximo de 742,22 euros a un mínimo de 26,21 euros anuales. Las cargas se aplicarán dependiendo del tipo de calle en que se encuentren los aparatos.

"No es una tasa contra el sector bancario", se apresuró a especificar el titular de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid, Carlos Sánchez Mato, quien calculó que prevé recaudar en total 745.405 euros anuales. La propuesta tendrá "un impacto económico reducido" si se compara con otras tasas municipales, admitió. Además, consideró "interesante" dedicar ese dinero a "programas sociales", que no especificó. Esta tasa se aplica también en Barcelona, Sevilla, Bilbao y Zaragoza, entre otras ciudades.

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La decisión del Consistorio madrileño de imponer este tributo a los cajeros colocados en las aceras de la ciudad llega después de que la alcaldesa, Manuela Carmena, descartara esta posibilidad hace algo más de un año. En julio de 2015, la alcaldesa intervino para apaciguar la polémica tras el primer anuncio del edil de Economía de gravar con un impuesto municipal a los expendedores bancarios. Carmena desdijo al miembro de su Gobierno afirmando que se había tratado de un "malentendido". "No quiero que haya especulaciones, muchas veces la comunicación nos devuelve un producto que no es lo que se pretende manifestar. Hay que precisar y procurar no alarmar con la difusión de noticias", dijo.

Pero 15 meses después, y con la regidora de visita oficial en Colombia para participar en una cumbre de alcaldes y en la conferencia ONU-Hábitat, los planes del Consistorio parecen haber cambiado radicalmente. Sánchez Mato reveló que cuando Carmena hizo esas declaraciones la medida solo estaba siendo estudiada. Y aseguró que la decisión de cargar con un nuevo impuesto a los cajeros automáticos ha sido compartida ahora por todos los miembros del Gobierno municipal, sin "diferencias internas".

Críticas

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Según las previsiones del Consistorio, la tasa deberá recaer únicamente sobre las entidades financieras y no sobre los usuarios. El edil de Ahora Madrid explicó que tiene la misma filosofía fiscal que la de las terrazas (pagan por el uso del suelo público). Y agregó que en varios municipios gobernados por el Partido Popular, "como Pozuelo o Boadilla", se recaudan impuestos similares.

Las críticas llegaron desde los grupos del PP y Ciudadanos. El concejal popular Íñigo Henríquez de Luna sostuvo, minutos después de anunciarse la nueva tasa, que ese impuesto podría "perjudicar a los madrileños, ante una posible reducción de la red de cajeros". Henríquez de Luna incidió particularmente en los efectos colaterales de esta medida que, en su opinión, recaerán sobre los ciudadanos: "Las entidades bancarias podrían optar por reducir la red de cajeros, empeorando el servicio, o repercutiendo la tasa en sus clientes", dijo.

El edil de Ciudadanos Miguel Ángel Redondo tildó la medida de "ideológica" y la portavoz del grupo, Begoña Villacís, escribió en Twitter: "Esto lo acabarán pagando los ciudadanos".

Entre las ordenanzas fiscales anunciadas por el Ayuntamiento de Madrid también se encuentra la bajada del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), que se reducirá entre un 20% y un 40% en 370.088 domicilios de 22 barrios de Carabanchel, Puente y Villa de Vallecas, Usera y Villaverde. Y el incremento del máximo legal de la tasa de vehículos de tracción mecánica para los turismos de más de 16 caballos fiscales —los considerados coches de lujo— y para las motocicletas de gran cilindrada (a partir de 500 centímetros cúbicos). Esta última medida permitirá recaudar a la capital casi 2,5 millones de euros más.

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