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La oposición arremete contra Colau por el retraso del túnel de Glòries

También el grupo de CiU, que encargó el proyecto, critica que las obras se retrasen 18 meses

La plaza de las Glorias, en obras.
La plaza de las Glorias, en obras.

Los grupos municipales de la oposición en el Ayuntamiento de Barcelona han criticado este jueves al gobierno de la alcaldesa Ada Colau por el retraso de un año y medio en las obras del túnel de la Gran Via a su paso por Glòries. Incluso CiU, que encargó el proyecto que ahora ha topado con imprevistos y del que aseguró que estaría listo en un año y medio, ha criticado al gobierno.

El concejal convergente Jordi Martí ha considerado que "el gobierno no puede esconderse tras los problemas técnicos, que existen, para justificar un retraso de 18 meses", y ha añadido que Colau no tiene voluntad política para ejecutar la segunda fase del túnel.

Desde Ciutadans, Carina Mejías ha repartido culpas entre el actual ejecutivo y el pasado. "Este gobierno municipal lleva un año poniendo trabas al proyecto, y el anterior presupuestó y proyectó mal la obra, así que está muy claro que ambos tienen culpas", ha dicho.

Más conciliador ha sido el concejal de ERC, Jordi Coronas, que ha reconocido que Colau "ha heredado el proyecto del mandato anterior". "Pero también es cierto que el seguimiento no es adecuado", ha dicho, y su grupo ha reclamado que se convoque de inmediato la comisión de seguimiento de las obras.

Javier Mulleras, del PP, ha tachado de inaceptable que "el gobierno municipal, porque políticamente no quiere continuar los túneles, alargue de esta manera su final". Por parte de la CUP, Maria José Lecha ha considerado que, si el ejecutivo no tiene previsto dar marcha atrás a la obra, "debe hacerla con todas las cautelas".

Bimsa comunicó ayer el retraso durante su consejo de administración y explicó que la obra ha topado con varias dificultades técnicas e imprevistos que, entre otras consecuencias, han obligado a bajar a un metro y medio más de la profundidad prevista. Y como consecuencia, a recalcular la infraestructura y alargar las pantallas. Otro de los motivos del retraso es que el proyecto inicial contemplaba trabajar 24 horas en tres turnos, un ritmo que ha sido imposible de compatibilizar con el descanso de los vecinos.

Está por ver si el retraso afecta a la futura plaza, la Canòpia, aunque el Ayuntamiento ha asegurado a los vecinos del entorno que los trabajos en superficie podrán comenzar en paralelo a la perforación del túnel.