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Carmena quiere que la capital sea “una antorcha” en defensa de las empleadas del hogar

En el I Congreso sobre Empleo de Hogar y Cuidados participan expertos de un sector que en España emplea a 600.000 personas

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, en la inauguración del congreso.
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, en la inauguración del congreso.

Trabaja casi 20 horas al día y cotiza a la Seguridad Social,pero sus derechos no son los mismos que los del resto de trabajadores. Damaris Talavera, de 37 años, ha venido desde Sevilla al I Congreso sobre Empleo de Hogar y Cuidados para reclamar que sus condiciones laborales se equiparen a las de otras profesiones. Ese es el objetivo que persigue el cónclave que se celebra este fin de semana en Madrid. Reivindican que España se adhiera al convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), lo que mejoraría sus condiciones. En el congreso participan docentes y expertos de un sector que en España emplea a 600.000 personas (más de 100.000 en Madrid) y en el que más del 30% no cotiza a la Seguridad Social.

Las previsiones desbordaron a los organizadores, que recibieron más de 400 inscripciones para 270 plazas. La reunión ha levantado mucha expectación en el sector. Para quien no disponía de recursos, la ONG Calada ha otorgado 46 becas. A pesar de que en 2011 el Gobierno aprobó una ley que cumplía una de sus viejas aspiraciones, entrar en el régimen general de la Seguridad Social, los empleados domésticos se sienten discriminados. “No estoy satisfecha”, grita una de las participantes. “El verdadero problema es que la Administración tiene una legislación discriminatoria. Hace falta voluntad política para superar el problema”, explica Lorea Ureta, de la Asociación de Trabajadoras de Hogar de Vizcaya.

El acuerdo de la OIT insta a las Administraciones a incorporar plenamente a los empleados domésticos al sistema internacional de normas laborales porque estos no son “ni sirvientes, ni miembros de la familia, ni trabajadores de segunda clase”. “Cuando se ratifique el convenio, vuestra situación va a mejorar. Con la norma de 2011 hubo un avance, pero en los últimos años ha habido un estancamiento. Se necesitan nuevas reformas”, ha explicado Joaquín Nieto, director de la OIT en España. En su opinión, hay que lograr que estos trabajadores tengan derecho a desempleo, del que no gozan ahora. Durante la breve legislatura pasada, el Congreso ya aprobó una Proposición no de Ley instando a ratificar la norma. Salió adelante con los votos de todos los partidos excepto el PP, que se abstuvo. Pero aún no se ha puesto en marcha.

Durante la inauguración del Congreso este sábado, la alcaldesa de Madrid Manuela Carmena ha subrayado la necesidad de abordar el tema y darle visibilidad. Ha explicado cómo se fraguó este primer congreso. Fue en una reunión en julio de 2015 después de ser informada por una colaboradora de que existía un grupo de mujeres reivindicando el problema. El Grupo Turín, organizador del evento junto al Ayuntamiento, nació en 2011 y está compuesto por entidades y personas que trabajan para “dignificar” el sector. “Os dije que teníamos que hacer un congreso. Y ahora os digo que hay que convertirlo en internacional”, ha animado la alcaldesa mientras el público la vitoreaba. “Madrid tiene que convertirse en una antorcha para exponer lo que significa el empleo doméstico”. En opinión de Carmena, la capital tiene que ser “la locomotora del cambio” para que este sector “tenga visibilidad y amparo legal”. “El mundo os necesita. La cultura de los cuidados debe estar en el púlpito”.

En el congreso participan 29 expertos, políticos, docentes y sindicalistas. Gabriela Gallego, del grupo Turín, ha reivindicado al sector, que realiza una “importante actividad económica”. Sostiene que “el empleo doméstico tiene rostro de mujer” porque más del 80% de los 53 millones de personas que trabajan en el sector en todo el mundo son mujeres. En España, además, más del 50% de ellas son migrantes, por lo que sufren “una doble discriminación”. Gallego ha hecho un guiño en su discurso a las trabajadoras internas, las que “por sus condiciones laborales no han podido venir”. El auditorio la ha interrumpido al grito de “no estamos todas, faltan las internas”. Una de ellas es la hondureña Yeimi Espinosa, que ha tenido que pedir a sus jefes el día por tener “una cita ineludible”, aunque tendrá que recuperar las horas durante la noche.

El sector y la economía sumergida

En España el trabajo doméstico cuenta con más de 600.000 trabajadores y el Instituto Nacional de Estadística (INE) estima que un 14,4% de los más de 17 millones de hogares cuentan con una trabajadora regular que presta algún tipo de servicio doméstico. La afiliación a la Seguridad Social ronda las 430.000 personas, de las que 107.000 están en Madrid. Para la Unión Sindical Obrera de Madrid (USO), este hecho indica que “la presencia de la economía sumergida existente en el sector es del 70%”.

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