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UGT denuncia al Salón Erótico de Barcelona por recurrir a voluntarios

Argumenta ante Inspección de Trabajo que los emplearán a cambio de una entrada gratuita

Espectadores grabando un espectáculo erótico CONSUELO BAUTISTA

El sindicato UGT ha denunciado ante la Inspección de Trabajo a la red de prostíbulos Apricots por pedir voluntarios que, a cambio de una entrada para el Salón Erótico de Barcelona, trabajen gratis en el evento como taquilleros, camareros o repartidores de flyers. La formación sindical asegura que la empresa “utiliza de manera fraudulenta la figura del voluntariado para encubrir relaciones laborales”.

La cita anual con las estrellas de la industria pornográfica será del 6 al 9 de octubre en el pabellón olímpico de la Vall d’Hebrón. El bono para los cuatro días cuesta 60 euros y la entrada de un único día 17,98 euros. Un dinero que los asiduos pueden ahorrarse, este año, si se hacen voluntarios y acceden al salón a cambio de trabajo. Apricots (cuyo eslogan es Queremos ser tu marca de puterío) es el segundo año que se encarga de la organización del evento. En esta edición ha querido incorporar la figura del voluntario. En su página web pedía a los interesados que se inscribieran entre el 2 y 23 de septiembre. Se les alertaba que el organizador no se iba a hacer cargo ni del transporte, ni del alojamiento de los colaboradores pero sí que se garantizaba el acceso al salón y las dietas. En el anuncio se informaba de que los voluntarios servirían para dar “apoyo” en el departamento de comunicación y mercadotecnia, taquillas, barras, la zona de food trucks, organizar colas, dar información… Un responsable de Apricots aseguró a EL PAÍS que también se realizarían funciones de carácter más asistencial como acompañar a discapacitados a los espectáculos.

La petición de voluntarios fue muy polémica por lo que la red de prostíbulos quiso días más tarde aclarar que el Salón Erótico tendrá empleados “con contrato laboral, alta en la seguridad social por los días trabajados y su retribución será económica, además de tener las dietas incluidas”. Apricots destacaba: “Bajo ningún concepto los voluntarios tendrán funciones destinadas a empleados. Se les garantiza el acceso al recinto y las dietas como agradecimiento por su tiempo. Tiempo que ellos mismos han decidido dedicarnos”.

La UGT no cree la versión de la red de prostíbulos. Apricots “pretende disponer durante cuatro días de trabajadores y trabajadoras de manera gratuita con el único incentivo de entrar en el salón. Es toda una suerte que no les quieran cobrar también la entrada”.

El sindicato afirma que esta relación laboral no está amparada dentro de la ley del voluntariado.  “Las entidades de voluntariado entre otros requisitos, no pueden tener ánimo de lucro y deben estar constituidas e inscritas en los registros competentes, de acuerdo con la normativa estatal, autonómica o de otro Estado miembro de la Unión Europea”, según UGT.

UGT critica que una agencia de prostitutas patrocine un Salón Erótico, que cobra casi 20 euros de entrada. “No vemos por ningún lado la finalidad no lucrativa ni la actividad social que requieren de voluntarios”. Por ese motivo, esperan que la Inspección de Trabajo evite “que se produzca esta explotación de personas trabajadoras”.

Por su parte, el Salón Erótico de Barcelona ha emitido esta tarde un comunicado asegurando que la petición de voluntarios la ha efectuado el patrocinador del evento y que todo el personal que desarrollará trabajos relacionados con la organización y comunicación del salón serán “profesionales de cualificada experiencia y que tienen una relación laboral debidamente remunerada con el Salón Erótico de Barcelona Apricots”. En el comunicado aseguran que los voluntarios “no van a tener ninguna vinculación con el Salón Erótico de Barcelona Apricots, ni van a desarrollar actividades para la organización” y que cualquier acción de la Inspección de Trabajo “afecta a nuestro patrocinador Apricots y no al Salón Erótico de Barcelona”.