Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La CHG mantiene a un anciano y a su hija sin agua en un paraje cervantino

Fundación Savia exige a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir una solución inmediata del suministro en la Venta La Inés

Felipe Ferreiro, en la Venta de la Inés.

Felipe Ferreiro, de 86 años, y su hija Carmen, discapacitada de 58 años, viven sin agua en la Venta La Inés, un enclave cervantino del Valle de Alcudia. Sus vecinos rompieron las tuberías de las que se abastecían y, tras una batalla legal, los tribunales han reconocido el derecho de este anciano y su hija a recuperar el suministro. Las dos partes están ya de acuerdo, pero los permisos para reestablecer el caudal corresponden a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), que mantiene sin recursos a la pareja y el histórico edificio. La Fundación Savia, una entidad de defensa del mundo rural, ha exigido a la entidad que solucione de una vez el conflicto.

Ferreiro está dispuesto a morir en su casa. Y lo hará, pero sin acceso al agua, que ahora le suministran voluntarios y amigos, ante la falta de respuesta de la Administración. Las peticiones y denuncias públicas por la situación no han hecho mella.

“Las instituciones estatales y públicas fueron creadas precisamente para evitar los abusos”, recuerda la Fundación Savia, que lamenta que “nada parece surtir efecto” para motivar la actuación de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir.

En este sentido, la organización ha registrado un escrito en la entidad del Gobierno para que “ponga en marcha, a la mayor brevedad, las medidas necesarias que restituyan a la familia Ferreiro Alarcón el derecho esencial al agua que le ha sido arrebatado injustamente”. “La situación de esta familia es ya en sí suficientemente grave como para actuar de inmediato”, advierte la organización sobre la falta de agua en el histórico paraje, una circunstancia que califica de “bochornosa e incomprensible”.