Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Madrid, capital mundial de Pokémon Go

La PokeQuedada de Sol concentra a 3.000 personas superando el récord mundial de entrenadores buscando estos monstruitos

Pokémon Go Madrid. 

Ni el sol castigador de finales de julio ni la pereza estival pudieron con Pikachu. No habían dado las siete de la tarde y la Puerta del Sol ya bullía: los entrenadores del juego Pokémon Go estaban citados para superar el récord mundial de personas buscando monstruos de bolsillo virtuales. Una hora después, los organizadores proclamaban a Madrid capital mundial Pokémon: más de 3.000 personas se habían reunido para cazar estos animales, superando el último hito (2.000 personas buscando a la vez en Sidney).

La elección del espacio en el que celebrar el encuentro estuvo rodeado de polémica. Ante la avalancha de confirmaciones (más de 5.000) en el evento organizado en Facebook, el punto de encuentro se trasladó a la Puerta del Sol desde su ubicación original en el monumento a Alfonso XII, en El Retiro: “Habría sido mejor el parque”, comentaba en Sol Nerea Cabello. “Nos vamos para allá ahora mismo”. Otros, como Laura Herrero, estudiante, alabó la ubicación: “Sol es muy céntrico y puedes comprar agua o comida en cualquier momento, incluso pasear por las tiendas”.

Una pareja durante la cacería de pokémon en Sol. ver fotogalería
Una pareja durante la cacería de pokémon en Sol.
El escenario elegido en un primer momento por los organizadores, Madrid Distinto y Fever, fue el parque de El Retiro, por ser un lugar en el que aparecen muchos pokémon diferentes gracias a sus zonas verdes (las criaturas virtuales viven en hábitats diferenciados), pero tras solicitar los permisos necesarios al Ayuntamiento, la petición fue denegada por motivos medioambientales. El Consistorio puso en contacto a los promotores con el distrito Centro como plan alternativo, y finalmente la quedada se convocó en Sol.

Con esta nueva localización, según explicaron ambos organizadores en un comunicado un día antes del evento, los jugadores “contarían con mejor cobertura móvil” y podrían competir con otros jugadores utilizando los dos gimnasios pokémon (espacios virtuales para competir entre jugadores) que se encuentran en Sol. “Además habrá instalados cebos [que atraen a los animalillos] para capturar el mayor número de pokémon posibles”, aseguraron desde Fever.
El objetivo de esta quedada era superar el récord Guinness de personas que se concentran para practicar este juego, y llamar así la atención de Niantic Labs, empresa participada por Nintendo, la fundadora del juego, para que en un futuro considere a Madrid candidata para realizar el primer evento con un Pokémon Legendario (algunas de las criaturas de carácter mítico que son muy difíciles de cazar porque son muy poderosas y aparecen con poca frecuencia).

Un 'entrenador' a punto de cazar un pokémon en la quedada de Sol. ver fotogalería
Un 'entrenador' a punto de cazar un pokémon en la quedada de Sol.

La gran afluencia de entrenadores pokémon provocó que la aplicación tuviese algunos problemas de funcionamiento. Muchos jugadores tenían dificultades incluso para acceder al juego. “Los servidores están saturados. Va muy lento”, se lamentaba una joven camino de El Retiro.
De las miles de personas que acudieron a la cita —no solo de la capital, sino también de otras provincias e incluso turistas—, algunas de ellas fueron ataviadas con disfraces inspirados en los personajes de la serie y con baterías extra para capturar durante horas a estos pequeños animales con sus smartphone.

Borja Siguero, estudiante de fotografía y youtuber de 25 años, decidió ir vestido de Misty, una de las entrenadoras pokémon de la serie y amiga del protagonista, Ash Ketchum. “Me he disfrazado de Misty porque, además de ser una chica muy guapa, odia los bichos, como yo”, relataba el joven, que comenzó a prepararse a las cuatro de la tarde. 

Siguero lleva semanas esperando el evento. Es un apasionado del mundo pokémon y todos los días sale a pasear para capturar a alguna mascota virtual. El joven ha acudido a un cementerio local para capturar pokémon del tipo fantasma, que suelen frecuentar esas zonas. Su familia le apoya y entiende su hobby: “Mi madre me ha forrado mis antiguas zapatillas para que sean rojas como las del personaje que he elegido. Estoy intentando que ella también se haga adicta, porque solo capturó un par de criaturas y decidió borrar la aplicación”.

Su novia, Dámaris Padilla, estudiante de moda y confección, de 20 años, y su mejor amiga, Estefanía Fernández, técnico en un laboratorio, de 25, decidieron acompañarle con la misma indumentaria desde San Sebastián de los Reyes. Durante el recorrido en el tren de cercanías, los pasajeros miraban sorprendidos sus disfraces. “Es un juego que a los de los años noventa nos devuelve a nuestra infancia. Seguiremos cazando pokémon hasta hacernos con todos”, comentaban entre risas.

Más información