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Otro día de caos en Vueling: nuevas cancelaciones y retrasos

La aerolínea admite que los incidentes se deben a problemas de su organización

Colas en el mostrador de Vueling.
Colas en el mostrador de Vueling.

Los mostradores de reclamaciones de Vueling del aeropuerto del Prat volvieron a registrar este viernes largas colas después de que la aerolínea cancelara siete vuelos durante la noche del jueves y otros seis el viernes y se generalizaran los retrasos, de incluso más de ocho horas, en plena Operación salida. La compañía admitió que los incidentes “de las últimas semanas” se deben a problemas de su “operativa”. Su director general comercial, David García Blancas, se disculpó con los pasajeros afectados y aseguró que trabajan “al máximo nivel para resolver esta situación cuanto antes”.

Vueling, según estadísticas de la página web especializada FlightStats (que recoge a tiempo real la operativa de cientos de aerolíneas), en los últimos 30 días se ha colocado en la cuarta posición entre 40 aerolíneas europeas analizadas por número de retrasos. Registró 8.137 operaciones fuera de hora. Además, acumuló 387 cancelaciones, lo que la situó como la octava europea más incumplidora en ese aspecto en el ránking.

La disculpa de Vueling llegó después de que durante toda la jornada hubiera largas colas ante los mostradores de reclamaciones de la compañía, que asumió la devolución del billete, el cambio y los gastos de alojamiento o desplazamientos en el caso de no residentes en Barcelona. Según informaron a Europa Press, los Mossos d’Esquadra incluso tuvieron que acudir al Prat el jueves para evitar un altercado.

Francisco Filippi, de 30 años, fue uno de los afectados por las cancelaciones del viernes, cuando volvía de un viaje por Marruecos. Filippi tuvo que dormir en el aeropuerto. “De todos los que estábamos allí, solo le dieron un hotel a una mujer embarazada después de dos horas de espera”, se quejó. El usuario de Vueling mostró su malestar ante la desinformación por parte de la aerolínea y se quejó del trato, ya que les hicieron desembarcar sin dar ni una explicación ni una solución. Nada más llegar a Barcelona fue a reclamar.

Un grupo de jóvenes quería viajar a Inglaterra para sorprender al hermano de uno de ellos por su cumpleaños, que lo celebra allí. Debido a las incidencias, los veinteañeros no sabían si llegarían a tiempo: “Los retrasos nos están fastidiando la visita inesperada”, lamentó la brasileña Paula Alves, que viajaba junto al hermano del cumpleañero, Joe Fox, además del inglés Rory Causon y la eslovena Michaela Malinakova.

Comentaban que su vuelo salía por la mañana pero lo retrasaron ocho horas, así que se fueron a pasear por Barcelona. Sin embargo, les informaron que había otro avión que salía sobre las tres pero terminó despegando varias horas antes: “Solo nos enviaron mensajes al correo, sin especificar a qué se debía el problema, y ahora estamos en el aeropuerto sin saber si podremos llegar esta noche”.

Las vacaciones de cuatro amigos australianos dependen de un billete de avión. “No volveremos a confiar en Vueling, no es nada serio”, aseguró Micaela Merrick, de 20 años, que hacía escala en Barcelona junto a Jarvis Mellor, de 28. “Venimos de Grecia y viajábamos a Croacia, donde tendríamos que ir de crucero, pero con el retraso del vuelo que teníamos de madrugada fue de dos horas y al llegar hemos perdido la conexión”, explicó Mellor, que reiteró que “lo malo es que ya no salen más vuelos hasta mañana”. Las australianas Taylar Webster y Emma Reia, de 19 años, dicen que esta experiencia se ha convertido en el peor viaje de su vida: “Nadie nos explica nada, algunos trabajadores son muy groseros y no hemos podido recuperar las maletas hasta tres horas después”. Los cuatro decidieron volar con otra compañía para llegar a tiempo y no perder el crucero. “Este verano nos está saliendo muy caro con todo esto, ya que tendremos que pagar unos 400 euros extra y volver a hacer escala en otro lugar”, se quejó Merrick.