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“Temimos que el Gobierno llegara a intervenir la autonomía”

La deuda de la Generalitat Valenciana asciende a 41.935 millones de euros

Clara Ferrando, secretaria autonómica de Hacienda del Gobierno valenciano. Ampliar foto
Clara Ferrando, secretaria autonómica de Hacienda del Gobierno valenciano.

Clara Ferrando (Valencia, 1973), licenciada en derecho por la Universidad de Valencia, lidera las negociaciones con el Gobierno central sobre los planes de ajuste exigidos para la Comunidad Valenciana por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Procede de las filas del Bloc Nacionalista Valencià (BLOC), uno de los tres partidos que integran la coalición Compromís, que gobierna la Comunidad Valenciana con los socialistas y el apoyo de Podemos.

Uno de sus mayores logros ha sido la puesta en marcha, a principios de este año, de la Agencia Tributaria valenciana, un instrumento que ya existe en otras autonomías. Antes de formar parte del Gobierno valenciano, Ferrando trabajó como analista financiera y gestión de patrimonios en Banco Sabadell, y como asesora patrimonial en Fortis Bank. Con el cambio a la actividad pública dice que ha perdido más de 22.000 euros.

Ferrando tiene que controlar el déficit y cuadrar los presupuestos sin que los ajustes afecten a las principales líneas de actuación de Gobierno pautadas en el Acord del Botanic. Además de rebajar la deuda pública, que asciende a 41.935 millones, sabiendo que cuenta con un saldo vivo en préstamos con el Estado de 29.056 millones de euros. Y que solo en intereses, este año supondrá un desembolso de 306 millones de euros.

Pregunta. ¿Por qué aceptó el puesto con este escenario?

Respuesta. Por vocación, aunque suene raro. Porque creo en el valencianismo político donde milito desde hace 13 años. Porque era y es una oportunidad para aplicar mis conocimientos y servir a la sociedad valenciana. Quiero cambiar un sistema de financiación que perjudica a los valencianos, que pagan más que la media española y reciben menos. Porque los valencianos nos estamos jugando nuestro futuro.

P. ¿Está asfixiada financieramente la Comunidad Valenciana?

R. Sí.

P. ¿Estamos intervenidos?

R. No. No estamos intervenidos porque se ha evitado. Porque la gestión que estamos realizando de pago a proveedores es para que nunca nos pase. Pero sí que temimos que el Gobierno llegara a intervenir la Comunidad Valenciana.

P. ¿Han conseguido rebajar el plazo?

R. Sí, el pago medio a proveedores nunca ha estado tan bajito como en la actualidad. Lo hemos rebajado a 65 o 70 días, aunque hay que tener en cuenta que veníamos de un plazo de pago de más de 100 días. Es verdad que si está por encima de 60 días, -por ley 30- reiteradamente podría haber una intervención. Por eso hacemos bien los deberes, para evitarlo. Gestionamos con eficiencia la tesorería y disponemos de un plan de ajuste aprobado que nos ha permitido acceder al Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) ordinario [déficit autorizado] del primer semestre, y pedir el extraordinario [no autorizado de 2015]. Y lo que es más importante estamos abonando el pago de la dependencia al mes. Un reto prioritario para este Gobierno. Cuando llegamos había meses sin pagar. Eso no lo ha hecho nadie.

P. El Gobierno anunció la semana pasada que una parte del FLA extraordinario, más de 1.362 millones de euros, y del ordinario, 203,4 millones, en total más de 1.566 millones de euros estaban en camino. ¿Ha llegado ya ese dinero?

"La Comunidad Valenciana está siendo maltratada con letras mayúsculas"

R. Lo anunciaron a bombo y platillo, a mi parecer de forma electoralista, pero nos han dicho que todavía tenemos que presentar otro plan económico-financiero, que esta comunidad ya aportó en su día. No sé. No las tengo todas conmigo de que el Gobierno consienta que ese dinero que tanto necesitamos llegue sin dolor.

P. ¿Qué quiere decir?

R. Que el trato hacia la Comunidad Valenciana es discriminatorio en vísperas de elecciones. Según la tesorería de la Generalitat, el Gobierno inyectó cuando gobernaba el Partido Popular (PP), entre enero y mayo del año pasado, más de 2.954 millones de euros correspondientes al FLA ordinario, el extraordinario y los anticipos de la liquidación del sistema de financiación, que se cobra en julio.

P. ¿Está diciendo que la Comunidad Valenciana está siendo maltratada por el Gobierno central?

R. Está siendo maltratada con letras mayúsculas. ¿Sabe cuánto dinero ha recibido hasta ahora el Consell en el mismo periodo? 536 millones de euros. Eso significa que el anterior, el del PP, recibió cinco veces más, es decir, el 450% más que el actual, que preside Ximo Puig [socialista]. Con el mismo trato los valencianos tendrían ahora 2.338 millones de euros más. Y de momento, en anticipos, solo nos han entregado el 43% de la liquidación, frente al 73% del año pasado.

P. ¿Es usted el azote de Montoro, como dicen sus compañeros en el ejecutivo?

R. No es mi perfil, desde luego, pero si lo tengo que asumir, lo hago. Y por una causa justa como es pedir lo que le corresponde a mi pueblo, estoy encantada de serlo. El Gobierno debería tener en cuenta la situación crónica de infrafinanciación de la que partimos para no tener el mismo trato que otras autonomías que parten de una situación mucho más holgada en recursos y en ingresos.

P. ¿Las negociaciones fueron “con una pistola en la cabeza”, como las describió la líder de Compromís, y vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra?

R. Pues sí. Porque los valencianos no teníamos ni de dónde recortar. El ministerio sabe nuestros números mejor que nosotros. Por eso al final se llegó a un acuerdo y un compromiso. En el plan de económico que el PP presentó habían pintadas partidas por valor de 1.800 millones de euros que no eran reales.

P. ¿Cuál es la solución?

R. Necesitamos un nuevo sistema de financiación, y por supuesto, un cambio de Gobierno en Madrid. Mientras llega seguiremos optimizando los recursos disponibles. Tenga en cuenta que durante el primer año hemos sacado muchas facturas de los cajones, y por lo tanto, ha habido que contabilizar pagos pendientes. Hemos establecido una nueva relación con los proveedores y priorizado las partidas más urgentes, y todo con una autonomía financiera escasa. Nuestro problema es de ingresos. Y gastamos menos que la media. Por eso creo que una quita de la deuda valenciana sería una solución para reflexionar y tener en cuenta. Como también sería interesante una transferencia de ingresos teniendo en cuenta que la deuda histórica valenciana asciende a más de 16.000 millones de euros.