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Adif detectó en La Sagrera obras de peor calidad que las proyectadas

El ente llevó a la fiscalía las obras en la estación al hallar certificaciones de obra falsas

Obras alrededor de la futura estación de La Sagrera.
Obras alrededor de la futura estación de La Sagrera.

Las empresas que han trabajado en la estación de tren de La Sagrera, en Barcelona, utilizaron técnicas y materiales de peor calidad que los previstos. También dejaron sin ejecutar obras que habían sido proyectadas. Así consta en la auditoría que Adif, el ente gestor de infraestructuras ferroviarias, llevó a la Fiscalía Anticorrupción hace casi dos años. Desde entonces, las obras están paradas. Adif revisó los trabajos en La Sagrera tras el caso Yogui, que destapó una trama de funcionarios corruptos. A cambio de viajes de placer a pistas de esquí, cargos de Adif falseaban mediciones de obras para beneficiar a empresas privadas.

La Guardia Civil detuvo, hace ahora dos años, a una decena de personas —cargos de Adif en Cataluña, empresarios y técnicos— por malversación de fondos en la construcción del tramo de AVE entre Trinitat y La Sagrera. Según revelaron las conversaciones telefónicas ordenadas por la juez de instrucción, los responsables de la línea noreste de la alta velocidad (Rafael Rodríguez y Jaime García) dieron el visto bueno a obras que, en realidad, no se habían ejecutado. Al falsificar las mediciones, beneficiaron con varios millones de euros a la empresa adjudicataria (Corsán), que les pagó viajes de placer a pistas de esquí de Suiza, Canadá o EE UU.

Un director general de Adif, Antonio Gutiérrez, llegó a declarar ante la Guardia Civil acompañado de abogado, aunque no fue imputado por la juez del caso Yogui.Desde ese momento, el ente público se puso las pilas y colaboró con la justicia. De entrada, elaboró una extensa auditoría que detalló las irregularidades en ese tramo, de apenas dos kilómetros. Los técnicos descubrieron que Adif había pagado 83 millones de euros por obras que, en realidad, deberían haber costado un 40% menos porque o bien no se ejecutaron o bien se hicieron con materiales y técnicas más económicos. El desfase (y la cantidad que los investigadores creen malversada) es de más de 31 millones.

La cúpula de Adif pensó que las anomalías podían aparecer en otras obras del AVE. Entre otras cosas, porque los dos principales implicados en la trama eran responsables de toda la línea que va hacia Francia. Acertaron. Un análisis pormenorizado de las obras en los accesos y el subsuelo de la estación de La Sagrera en 2014 —cuando estaban completadas apenas al 20%— arrojaron pruebas de que se había repetido el mismo mecanismo que en el caso Yogui.

Retomar las obras

La tarea no ha sido fácil. “Es complejo hacer mediciones, sobre todo con obra enterrada”, explican fuentes del ente. La complejidad aumenta al no estar la obra acabada, ya que es difícil saber si esos trabajos certificados iban a ejecutarse más adelante. Los importes, en cualquier caso, son millonarios, apuntan las mismas fuentes.

La auditoría llevó a Adif a paralizar la mayor parte de trabajos, como anunció el martes el secretario de Estado de Infraestructuras, Julio Gómez Pomar, que salió así al paso de las críticas por los retrasos que acumula La Sagrera. “Teníamos el dinero para hacer la obra, pero hay un procedimiento en marcha que se debe aclarar”, señalan fuentes de Adif. Una idea que no comparten ni la Generalitat ni el Ayuntamiento, que critican que hace un año la ministra Ana Pastor anunciara la licitación de la estación de Sant Andreu Comtal, cosa que no ha sucedido aún. Hace dos meses, el ente pidió a la Fiscalía permiso para retomar las obras, aunque lo cierto es que el ministerio público nunca ordenó que se detuvieran.