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El doctor Cavadas recupera el rostro de una mujer marroquí rechazada

Samira Benhar, de 39 años y natural de Casablanca, padecía una severa deformidad provocada por un neurofibroma

El doctor Cavadas con su paciente Samira Benhar.

El doctor Pedro Cavadas, referente mundial de la cirugía reconstructiva y de implante, ha logrado recuperar el rostro de una mujer marroquí de 39 años, Samira Benhar, que era rechazada y vivía un aislamiento social a consecuencia de un neurofibroma que le había deformado la mitad del rostro. La mujer y su cirujano se han presentado hoy en el Hospital de Manises (Valencia) para explicar su historia "con final feliz".

La tarea de reconstrucción del rostro se ha desarrollado a lo largo de 13 meses en los que esta mujer, natural de Casablanca (Marruecos), ha permanecido en Valencia, gracias a la labor desinteresada de la Fundación Adra y el Centro Cultural Islámico. La primera operación se realizó en el Hospital de Manises en junio del año pasado para quitarle gran parte del tumor que cubría el lado derecho de su cara. Cuatro meses después volvió a ser intervenida para retirar el resto del neurofibroma y el pasado mes de abril se completó el proceso con una tercera intervención para acondicionar la zona del ojo y colocarle una prótesis ocular.

Samira antes de someterse a las operaciones. ampliar foto
Samira antes de someterse a las operaciones.

La historia de esta mujer, que dentro de pocas semanas regresará a Marruecos con sus hijos de 9 y 12 años y que hoy no ha podido reprimir las lágrimas, se inicia en un parque. Allí la encontró Habiba, una farmacéutica de Casablanca, abatida y sorprendida porque alguien se acercase a hablar con ella. "Estaba muy dañada física y psicológicamente", ha relatado, "Una mujer se me acercó y me habló. Tras ver mi rostro me pidió una foto y como no tenía ninguna fuimos a una tienda de fotografía. Luego me dijo: `No me comprometo a nada, pero me voy a esforzar por ayudarte". "Hoy estoy muy contenta, no puedo olvidar todo lo que han hecho por mí", ha recalcado.

Cavadas ha explicado que aceptó el caso porque venía avalado por personas serias y comprometidas y porque al ver las fotos comprobó que podía tener "mucha mejoría quirúrgica". "Se trata de una enfermedad genética, rara pero no infrecuente y el tratamiento consiste en conseguir recuperar la simetría. Afortunadamente son tumores benignos", ha dicho.

Repudiada por su marido, Samira espera ahora el momento de reencontrarse con sus dos hijos, con los que solo ha podido mantener comunicación telefónica durante el último año. La Fundación Adra trabaja ahora para encontrarle una vivienda en la que vivir con su familia y facilitarle una ocupación que le permita el sustento. De momento, ya ha recuperado el rostro y la sonrisa.