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Lo que el ojo no ve de la vida del buitre negro

La Comunidad de Madrid encarga a SEO BirdLife instalar una webcam en la Sierra de Guadarrama para seguir en directo la reproducción de la mayor rapaz de Europa

Un ejemplar de buitre negro despliega sus alas durante el vuelo.
Un ejemplar de buitre negro despliega sus alas durante el vuelo.

Tiene apenas 25 días y ya se ha convertido en una estrella de la pantalla. SEO BirdLife ha instalado, a petición de la Comunidad de Madrid, una webcam en la rama de un pino del Valle de Lozoya, en pleno Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, para seguir el ciclo reproductor del buitre negro, una especie protegida catalogada como vulnerable. El polluelo elegido, abonado aún al nido, apenas mide 60 centímetros y se pasa el día comiendo los alimentos que vomitan sus padres, una de las 112 parejas que habitan en la zona (el 5% de la población europea). Es tan pequeño que aún no se viste del plumaje negro y marrón que caracteriza a su género, el del mayor ave rapaz del continente. Puede llegar a alcanzar los tres metros de envergadura durante el vuelo.

Cada detalle de la vida del polluelo lo recoge, en vivo y en directo, la cámara fija instalada por SEO BirdLife a escasos metros del nido, aunque sin llegar a molestar a las aves. Para llevarla hasta ahí han tenido que esperar los 64 días de incubación del único huevo que pone este rapaz. "No podíamos hacerlo antes de que naciera. Corríamos el riesgo de que no acabara el proceso de incubación. Cuando se completó y nació el polluelo, cambiamos la cámara. Antes estaba instalada en el nido de una pareja que fracasó en su intento (de procrear)", explica Juan Carlos del Moral, coordinador de seguimiento en SEO BirdLife. El 30% de las parejas de buitre negro fracasan a la hora de tener descendencia. Como solo ponen un huevo al año, hay que esperar a la temporada siguiente. "Esta especie vive entre 20 y 30 años. Al vivir tanto, solo tienen un polluelo al año", subraya el experto.

No es la primera vez que la ONG ornitológica fija una cámara para ofrecer imágenes nítidas y en directo de la vida de esta especie. En 2013 y 2014, SEO BirdLife ya ofreció la oportunidad de seguir el ciclo reproductor de una pareja de buitre negro. El invento tuvo éxito, ya que fueron más de 100.000 los espectadores que siguieron en algún momento el espectáculo natural. Este año, el guión se centra en el polluelo y cómo es su día a día. "Hemos acercado la cámara. Queremos saber cuántas veces se alimenta; si la comida se la da el padre o la madre; si duermen los progenitores en el nido; cuándo comienza a volar o con qué otras especies interactúa", afirma Del Moral. El proceso se puede seguir en directo por Internet, ya sea a través de un ordenador o de un teléfono móvil.

Una de las 112 parejas de buitre negro que vive en la Sierra de Guadarrama. ampliar foto
Una de las 112 parejas de buitre negro que vive en la Sierra de Guadarrama.

"Este proyecto de la Comunidad, aparte del enorme componente educativo y lúdico, es una gran ventana al mundo privado de una ave rapaz", señala Asunción Ruiz, directora de SEO BirdLife. Nunca antes se había visto desde tan cerca. Es como seguir un reality show del mundo animal, solo que el nominado, día tras día, hasta los 90-120 que se tira del nido y echa a volar, es la cría de buitre negro, del que hay unos 2.000 ejemplares en toda la península ibérica, uno de los pocos reductos de Europa en el que vive (junto a Turquía y Grecia). La mayoría de estas aves se concentran en Asia. "El lanzamiento de la webcam permite disponer por tercer año consecutivo de una magnífica herramienta de divulgación y sensibilización", afirma Mariano González, director general de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid.

Gracias a que la retransmisión es en vivo y en directo, la temporada pasada se consiguió devolver una cría de buitre negro al nido sano y salvo. Fue un usuario el que dio la voz de alarma tras observar como, tras una pelea, el polluelo caía del árbol. Los técnicos de la ONG ornitológica acudieron prestos al rescate. Llevan dos décadas siguiendo a la colonia de buitre negro, un ave estrictamente carroñero, en las inmediaciones de Rascafría. El trabajo ha dado sus frutos, ya que la población se ha recuperado notablemente: en 1989 había censadas 24 parejas y ahora son 112 las que habitan la zona. Instalar una cámara, es un paso más para conocerlo todo de este animal y acercarlo a la ciudadanía. Una iniciativa cada vez más común que también se lleva a cabo con halcones y con cigüeñas. Para seguir a esta última ave, SEO BirdLife ya colocó hace dos semanas una webcam en un nido del Ayuntamiento de Alcalá de Henares.

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