El colectivo LGTB exige más implicación política ante las agresiones homófobas

El Observatorio Madrileño lleva registrados 64 ataques en la región desde que comenzó el año

Pancarta con el número de agresiones homófobas en la región.
Pancarta con el número de agresiones homófobas en la región.samuel sánchez

Más de 300 personas se concentraron ayer en la Puerta del Sol para exigir el final de las agresiones contra el colectivo de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (LGTB). El Observatorio Madrileño contra la Homofobia lleva registradas 64 ataques en la región desde que comenzó el año, de las que sólo 12 han terminado en denuncias ante la policía. Los convocantes han pedido mayor implicación del Ayuntamiento y que la Comunidad de Madrid apruebe la Ley de Protección contra la Discriminación por la Diversidad Sexual y de Género.

La concentración fue convocada por el Observatorio contra la Homofobia, una idea promovida por la asociación Arcópoli a la que se han sumado otros 11 colectivos LGTB. La cita fue a las seis de la tarde junto a la estatua del oso y del madroño. “Hemos elegido este símbolo representativo de Madrid porque queremos una ciudad abierta, que muestre su repulsa contra la violencia y que respete la libertad de nuestro colectivo”, señaló el coordinador de Arcópoli, Yago Blando.

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Los convocantes tendieron una bandera arcoíris, símbolo gai, en el suelo y mostraron dos pancartas con el número de agresiones homófobas registradas hasta ayer: 64. Leyeron también un extenso comunicado en el que condenaban los ataques. “La discriminación contra las personas LGTB supone más del 30% de los casos de delitos de odio en nuestro país. Se producen agresiones a diario y resulta absolutamente urgente que las Administraciones públicas ofrezcan una respuesta contundente frente a esta ola de atentados contra nosotros”, resumía el escrito.

Los manifestantes mantuvieron que el 2016 “está siendo un año duro”, en el que han registrado insultos, patadas, puñetazos, grabaciones con el móvil, golpes con barras, coacciones y amenazas, entre otros delitos. Muchas de las víctimas deciden no denunciar porque tienen miedo, según el observatorio. “Eso es lo que no podemos permitirnos. Aquí es donde las instituciones tienen que ser contundentes en el apoyo que nos dan. No nos podemos permitir una vuelta atrás a los armarios, a no darnos la mano por la calle, a evitar ese beso por recelo”, afirmaron los concentrados.

Uno de los últimos casos registrados fue la expulsión de una pareja gay en un bar de Lavapiés, cuando se besaron. Otra de las agresiones ocurrió en un autobús municipal, cuando un hombre estaba hablando con una amiga por teléfono y dijo que le había dejado su novio. Una mujer no paró de llamarle “maricón” y “sinvergüenza”, entre otros insultos, hasta que se bajó del vehículo. “En ambos casos no han querido denunciar, porque tienen miedo”, señaló el vocal de delitos de odio en Arcópoli, Rubén López.

Los representantes del Observatorio exigieron al Gobierno regional un plan específico contra los delitos de odio al colectivo LGTB. También hubo demandas para el Ayuntamiento de Madrid, presidido por Manuela Carmena. Le felicitaron por aprobar una serie de medidas contra las agresiones, pero también le instaron a que se ponga en marcha la oficina contra los delitos de odio. Esta lleva casi un año aprobada por el pleno municipal.

Prejuicios a denunciar

La policía y la Guardia Civil tampoco se libraron de las peticiones. Les pidieron protocolos de actuación y medidas para eliminar “las barreras y los prejuicios que existen entre las víctimas” a la hora de denunciar. Sólo así se combatiría el problema de que no se denuncie.

A la concentración acudieron representantes del PSOE, entre los que estaba la portavoz de Igualdad de este partido Ángeles Álvarez y concejales de Madrid, y de Ciudadanos, con su portavoz municipal Begoña Villacís, entre ellos. “Parece mentira que en una ciudad como Madrid en el año 2016 tengamos que seguir viviendo casos como estos. Es inaceptable”, explicó Villacís. Los socialistas recordaron que han promovido diversas medidas contra los ataques homófobos desde el Ayuntamiento. No hubo ningún representante del PP.

"Aún tengo miedo de salir a la calle"

Sergio, un madrileño de 21 años, fue uno de los primeros en sufrir una agresión homófoba este año. Ocurrió el 11 de enero cuando salió de un bar de copas en Chueca. Iba con un amigo por la calle de Augusto Figueroa. Un grupo de personas a los que no pudo ver se le abalanzaron por la espalda. Le dieron patadas y golpes hasta que perdió el conocimiento. Una patrulla de la Policía Municipal le auxilió. “Me robaron la cartera y el teléfono móvil”, recuerda.

Le llenaron el cuerpo de hematomas. Tras ser atendido en el hospital, fue a comisaría: “Yo sí que denuncié pero mi amigo no quiso”. Aún no hay detenidos. “Durante la agresión, sufrí pánico, pavor y muchos nervios”, recuerda inquieto. No quiere que salga su cara por posibles represalias. “No estoy bien del todo. Tengo miedo a salir a la calle por si me puede volver a pasar”, reconoce.

Sobre la firma

F. Javier Barroso

Es redactor de la sección de Madrid de EL PAÍS, a la que llegó en 1994. También ha colaborado en la SER y en Onda Madrid. Ha sido tertuliano en TVE, Telemadrid y Cuatro, entre otros medios. Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, está especializado en Sucesos y Tribunales. Además, es abogado y criminólogo.

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