Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Ciudadanos propone emitir bonos sociales para ayudar a las personas sin hogar

El programa implica ofrecer a los afectados 200 viviendas con el objetivo de que salgan de la calle

Ignacio Aguado, el pasado viernes en una reunión en Fuenlabrada Ampliar foto
Ignacio Aguado, el pasado viernes en una reunión en Fuenlabrada

 Ciudadanos quiere que el Gobierno regional ponga en marcha los primeros bonos sociales -financiación privada de iniciativas públicas- para lanzar un programa que implica poner a disposición de las personas sin hogar 200 viviendas con el objetivo de que salgan de la calle. Cualquier particular podrá adquirir los bonos emitidos por la Comunidad de Madrid, que reembolsará la inversión al finalizar el proyecto dependiendo de su éxito.

La formación naranja ya consiguió que el resto de los grupos del Parlamento regional (PP, PSOE y Podemos) apoyasen una moción a favor de la creación de un programa piloto de bonos de impacto social en Madrid. Ahora presentan una proposición no de ley con la que pretenden iniciar su implementación. El diputado Alberto Reyero pedirá el apoyo en la Asamblea de Madrid para poner en marcha una estrategia de Housing first (la vivienda primero), con vigencia entre 2016 y 2019, que implica consignar al proyecto 200 viviendas destinadas personas sin hogar, entre 4.000 y 5.000 en la región, de las que al menos 1.800 duermen en la calle. El modelo propuesto, que nació en Nueva York en los años 90 del siglo pasado, se dirige a personas en situación de exclusión extrema.

El funcionamiento del bono consiste en que un inversor privado adelanta el dinero a una entidad social especialista en el problema a tratar y acuerda un reembolso del importe, que depende del éxito, con la Administración Pública. En este caso, está referenciado a la permanencia de las personas sin hogar en las viviendas. La devolución de la inversión puede incluir un pago superior tanto para la ONG encargada de desarrollar el proyecto, como para el financiador si la iniciativa superase las expectativas iniciales.

Reyero explica que la medida permite al Gobierno financiar proyectos de innovación social, manteniendo el control y garantizando que solo se gasta el dinero en iniciativas con éxito. Las entidades sociales, por su parte, abren una vía que les permite asegurar la financiación para acciones a medio y largo plazo, y el inversor social puede dirigirse a actuaciones concretas con resultados.