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Los casos de tosferina se triplican en un año en Cataluña

Vacunar a embarazadas reduce las infecciones en los menores de tres meses

Un sanitario vacuna a un bebé
Un sanitario vacuna a un bebé Cordon Press

La tosferina repunta en Cataluña. La enfermedad infecciosa, provocada por una bacteria y caracterizada por una crisis de tos convulsiva, ha afectado a 3.183 personas en 2015, un 213% más que el año anterior. Pese a que existe una vacuna que inmuniza contra esta dolencia, el Departamento de Salud justificó ayer que la tosferina “sigue un patrón cíclico y, cada cuatro o cinco años, cambia la incidencia”. Desde 2011, que se detectaron 1.572 casos, la cifra de enfermos no ha bajado del millar.

La subdirectora general de Promoción de la Salud, la doctora Carmen Cabezas, argumentó ayer que este incremento de casos se debe a que “ha aumentado la vigilancia epidemiológica y los pediatras son más sensibles a esta dolencia, por lo que se mejora la detección”. Además, apuntó la facultativa, “pasar la enfermedad no te da inmunidad y puedes volver a sufrirla”.

La vacuna también tiene un cometido capital en el aumento de diagnósticos. Teniendo en cuenta que la mortalidad está fuertemente vinculada a la edad —la mayor parte de los casos se dan en el primer año de vida—, el calendario vacunal recomienda inmunizar contra la tosferina a los dos, cuatro y 11 meses. Luego, a los seis, 14, 40 y 65 años se dan otras dosis de recordatorio y también a las embarazadas para proteger al bebé. Cabezas señaló que, pese a haber reducido un 46% la incidencia desde que se implantaron en 1984, las vacunas “pierden eficacia con el tiempo”. “En 2005 incorporamos la vacuna celular, que tiene menos efectos adversos pero puede perder eficacia con el tiempo”, apostilló. La doctora indicó como otra opción probable que al haber distintas cepas de las bacterias, puede que alguna no corresponda con las que se han incluido para hacer las vacunas.

Cabezas descartó, por otra parte, que el repunte de casos diagnosticados esté vinculado a un problema de desabastecimiento de existencias en toda Europa para las dosis de los seis años. Desde hace varios meses, Salud reconoce que “hay dificultades de suministro en Europa que afectan a las vacunas que contienen antígenos contra la tosferina”. De hecho, a la luz de los problemas de suministro, la Agencia de Salud Pública adaptó temporalmente el calendario y permitió retrasar la vacuna de los seis años.

Con todo, las vacunas durante la gestación son las grandes aliadas para combatir la enfermedad en las edades de mayor riesgo vital. La inmunización a embarazadas redujo los casos detectados en menores de tres meses. El porcentaje de afectados se redujo del 9% en 2014 al 3,8% en 2015 y se consiguió un 72% de cobertura en mujeres embarazadas (22 puntos por encima de lo que se registró en 2012). Salud insistió en la eficacia de inmunizar antes del parto y advirtió de que dos de cada tres menores de tres meses afectados son hijos de madres no vacunadas.