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Sijena: el acuerdo que no quiso ERC

El convenio, que iban a firmar hoy en Barcelona los gobiernos de Aragón y Cataluña, contemplaba el traslado voluntario de solo 12 obras

Portada románica del monasterio de Santa Maria de Sijena, Huesca.
Portada románica del monasterio de Santa Maria de Sijena, Huesca.

El acuerdo de colaboración que iban a firmar y presentar este viernes los consejeros de cultura de Aragón y Cataluña en Barcelona sobre los bienes del Monasterio de Santa María de Sijena que se conservan en Cataluña, pero que el veto de ERC, en concreto de su líder y vicepresidente del Govern Oriol Junqueras, ha impedido que se apruebe, es un documento de seis folios en los que se establecen otros tantos puntos de acuerdo. El convenio, al que ha tenido acceso EL PAÍS, comienza recordando los lazos “forjados a lo largo de los siglos de historia”, que ha llevado a que “se haya constituido, especialmente en las zonas limítrofes un rico patrimonio histórico y cultural, que en los últimos años ha sido objeto de numerosas disputas de titularidad entre instituciones públicas y privadas de Cataluña y Aragón”.

El acuerdo comienza recordando que las dos comunidades “siempre respetando la vía jurídica y manteniendo abiertas las vías legales y litigios emprendidos en defensa de sus respectivos y legítimos intereses y asumiendo las resoluciones judiciales firmes que sobre la titularidad de los bienes dicten los jueces”, se comprometen a colaborar y cooperar en la protección y conservación de los bienes artísticos que se relacionan al final del documentos. En el segundo punto, la Generalitat, acuerda “voluntariamente” trasladar a la Comunidad de Aragón los [12] bienes de Sijena depositados en el MNAC, con independencia de la titularidad final que acabe dictaminando los jueces. En este mismo punto, el gobierno catalán se comprometía a realizar “cuantas gestiones sean precisas para que el MNAC acuerde el traslado de las [41] obras que posee de Sijena”. En los compromisos del gobierno de Aragón estaban garantizar la conservación y seguridad de las obras una vez salieran de Cataluña; hacerse cargo de todos los gastos que ocasione su traslado desde Barcelona a Sijena, además de suscribir una póliza de seguro, tal y como recogen los puntos tercero al quinto.

En el sexto y último, el convenio acordaba constituir una comisión de representantes de ambas administraciones que diseñará un modelo de conservación patrimonial y programación, “en el que se incluirán los bienes de Sijena, así como otros bienes que en el seno de dicha comisión decidan las dos administraciones y que se encuentran en territorio catalán y en territorio aragonés”. La comisión podrá proponer celebrar exposiciones conjuntas en museos de las dos comunidades. También, estaba previsto que estudiaría cómo contribuir a ampliar y complementar, “con bienes de su propiedad que se encuentren ajenos a cualquier litigio judicial”, la colección de bienes de Sijena, la del Museo de Lleida, así como las de otros centros museísticos de Aragón y Cataluña. En el acuerdo pactado por los consejeros no se mencionaban las pinturas románicas de la sala capitular que el MNAC exhibe.

El convenio que vetó el lunes el vicepresidente Junqueras se cierra con dos anexos. En el primero se hace relación de los doce bienes que estaba previsto que la consejera Mayte Pérez se llevara de regreso a Zaragoza este viernes. Todos propiedad de la Generalitat: Libros de coro, pinturas murales traspasados sobre telas, dos hojas de puertas de madera, fragmento de cruz de término, un legajo y una caja fuerte, entre otros. En el segundo, se relacionan los 41 objetos propiedad del MNAC que la Generalitat quería que se entregaran en un futuro próximo; algo que solo se produciría cuando la Comisión Delegada del primer museo catalán (un órgano reducido del Patronato en el que están presentes Generalitat, Ayuntamiento de Barcelona y Ministerio de Cultura) diera su aprobación. En los 41 objetos hay palmatorias, tenedores, dos relicarios, piezas de indumentaria, seis cartas, tres frontales de altar, baldosas y tres frescos traspasados a tela, dos firmados por Mateu Ferrer que estuvieron, en origen, en el refectorio del Monasterio de Santa María de Sijena.

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